Imagen reciente del Rey Juan Carlos, tomada en los funerales tras la muerte del rey Miguel I de Rumanía, en Bucarest.

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El Rey Juan Carlos reflexiona sobre su afición a la competición «en el deporte y en la vida» para un reportaje de El País Semanal centrado en su regreso al mundo de la vela tras su abdicación, en el que «no entra la política», aunque, según precisa: «La sigo de cerca, es algo que va dentro de uno».

Cuando faltan menos de 20 días para que don Juan Carlos cumpla 80 años, el suplemento semanal de El País publica un perfil en forma de reportaje, escrito por Quino Petit, basado en los testimonios del propio protagonista y de quienes le acompañan en su regreso al mundo de la competición náutica al frente del nuevo «Bribón», con el que ganó en septiembre en Vancouver el mundial de vela en la clase 6mR.

Durante la preparación del reportaje en Sanxenxo (Pontevedra), cuyo Real Club Náutico organiza las regatas del circuito nacional de 6mR, el autor afirma que don Juan Carlos, al escrutar acontecimientos de crisis como la de Cataluña, «en sus círculos más cercanos alude a sus dotes negociadoras, puestas en práctica durante momentos cruciales de la Transición, recalcando la importancia de dicha cualidad para la resolución de conflictos».

En todo caso, ante cualquier tentativa de interpelación al exjefe del Estado sobre esta cuestión, el Rey Juan Carlos aclara: «Algo que también sucede cuando estamos navegando es que aquí no entra la política; por supuesto, la sigo de cerca, es algo que va dentro de uno».

«El mar es la libertad», proclama el anterior monarca, quien, al frente del prototipo de seis metros recientemente incorporado a la saga «Bribón» y mientras se prepara para situar a la embarcación en la línea de salida de la regata, afirma: «La competición siempre ha sido lo que más me ha gustado. Siempre he sido muy competitivo, en el deporte y en la vida».

«Volver me ha hecho comprobar que, si uno quiere, uno puede», recalca también al reflexionar sobre su regreso a la competición náutica junto a dos amigos, el armador José Cusí y el regatista Pedro Campos, después de que varias intervenciones quirúrgicas en los últimos años de su reinado le obligaran a renunciar a la Copa del Rey de Vela en aguas de la bahía de Palma, en Mallorca.

«He necesitado mucha preparación, tengo que entrenar y hacer mucho ejercicio antes de subir al barco», destaca al respecto, antes de añadir: «Regresar no ha sido fácil, pero ha merecido la pena».

En el reportaje, el veterano danés Ib Andersen, que ya entrenó a don Juan Carlos para los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 y le ha acompañado también el pasado septiembre en su triunfo de Vancouver, señala que lo que más admira de él es su «capacidad de hacer equipo», como regatista «pero también como Rey».

En este sentido, el ex jefe del Estado, que cumplirá 80 años el próximo 5 de enero, explica: «Volver a regatear, más allá de ganar el mundial de Vancouver, supone sentirme otra vez parte de un equipo», y argumenta: «La navegación siempre ha sido una pasión a la que hoy puedo dedicarle más tiempo, y soy el patrón de este barco, pero también formo parte de un equipo».