Imagen de archivo en la que el rapero mallorquín (i) se encara con un joven que fue a increpar al expresidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, en un acto en Bruselas. | Reuters

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La Fiscalía belga anunció este martes que no va a recurrir la sentencia que dictó el Tribunal de Apelación de Gante (Bélgica) denegando la extradición del cantante de rap mallorquín Josep Miquel Arenas, alias Valtònyc, por lo que la euroorden por la que le reclama España queda definitivamente archivada. «El fiscal ha decidido no recurrir», comunicó la fiscalía. La justicia belga, por tanto, no va a entregar a Valtònyc a España, que le reclama desde 2018 por los delitos de enaltecimiento del terrorismo, amenazas e injurias a la Corona, después de que el cantante huyera a Bélgica cuando la Audiencia Nacional confirmó ese año la pena de tres años y medio por unas canciones que escribió en 2012.

El Tribunal de Apelación de Gante denegó entregar al rapero mallorquín, por segunda vez en cinco meses. El pasado 28 de diciembre rechazó la entrega al considerar que las letras de las canciones se enmarcan en la libertad de expresión, pero la fiscalía recurrió ese fallo y el Tribunal de Casación aceptó parte del recurso, pidiendo que se volviera a estudiar el caso, sustituyendo el delito de injurias a la Corona por el de insultos comunes.

La Justicia belga descartó ya los otros dos delitos (enaltecimiento del terrorismo y amenazas) y hoy «una vez más, el Tribunal de Apelación de Gante ha establecido, por segunda vez, que los insultos al rey de España no son tampoco un delito en Bélgica», incluso si se entienden como insultos comunes, dijo el abogado de Valtònyc, Simon Bekaert. «Hoy era un día duro, porque no sabíamos lo que podía pasar. Decidí venir aquí por un tema de derechos fundamentales y al final, así ha sido. Creo que he defendido la libertad de expresión lo máximo que he podido, desde que tengo 18 años, cuando empezó todo esto y tengo ganas de empezar a vivir», declaró Valtònyc a la prensa, emocionado.

«Ahora es el momento de reivindicar que toda la gente que ha sufrido esto en el Estado español deje de hacerlo (...) y de seguir haciendo militancia política para también empezar a vivir», continuó Valtònyc, a quien la justicia belga tendrá que retirar ahora las medidas cautelares que le impuso en 2018, que le impedían salir de Bélgica. El archivo de la euroorden llegó cuando se cumplen cuatro años desde que el cantante llegara a Gante, donde, en 2018, el Tribunal de primera instancia ya denegó su entrega al considerar que las letras de las canciones por las que le reclama España se enmarcan dentro de la libertad de expresión.

El caso se ha alargado cuatro años, por los retrasos a los que ha obligado la pandemia y porque el Tribunal de Apelación de Gante ha elevado el caso, primero ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y después ante el Constitucional belga. Más allá de esta causa, Valtònyc tiene también abiertas diligencias por parte de la Fiscalía de Sevilla por un delito de odio al gritar al público durante un concierto en Marinaleda en 2018 «poner una puta bomba al fiscal» y «pegadle un tiro a un guardia civil».