El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, conversa con un grupo de periodistas en julio en Madrid. | Efe

2

El Ministerio de Seguridad Social, dirigido por José Luis Escrivá, ha pactado con las tres asociaciones de autónomos mayoritarias: ATA, UPTA y Uatae; su propuesta sobre el nuevo sistema de cuotas en función de los ingresos reales. Después de meses de negociación, tras atrasar la fecha prevista, el Ejecutivo consigue firmar el acuerdo con el consenso de todas las partes. La propuesta fue presentada el viernes 15 por la noche, y rebaja a 200 euros la cuota a partir de 2025 para los trabajadores por cuenta propia que menos ganen. En concreto, son cuotas de 200 a 590 euros en función de los rendimientos netos.

La reforma Escrivá consiste en modelo progresivo en el transcurso de tres años, de 2023 a 2025, en el que los autónomos con menos ingresos verán descontada su cuota, mientras que los que ganan más la verán aumentada. La principal transformación es que los autónomos cotizarán en función de sus ingresos, y no por libre elección como sucede en la actualidad, lo que lleva a un 80% de los trabajadores independientes a pagar la cuota mínima. La cotización mínima cuenta con prestaciones reducidas, muy inferiores a las de los trabajadores de régimen general, y pone en duda la sostenibilidad del sistema.

Este diseño del sistema de cotización por ingresos reales contempla 15 tramos, que van desde aquellos que se encuentren inferiores o iguales a 670 euros al mes hasta lo que facturen más de 6.000 euros mensuales. El Gobierno se había comprometido con Bruselas a firmar esta reforma para finales de junio, pero se ha retrasado hasta esta madrugada. 20 días más tarde, las patronales han estudiado la oferta y finalmente Lorenzo Amor, el presidente de APA lo ha anunciado a través de sus redes sociales.

Más concretamente, a partir de 1.700 euros de ingresos netos se pagará más cotizaciones, con un aumento en los tramos superiores. De esta manera, la cuota mínima de los autónomos será de 230 euros en el 2023, pasará a disminuir a 225 euros en el 2024 y a 200 euros en el 2025. Sin embargo, la cotización máxima se mantiene en 500 euros en el 2023, 530 euros en el 2024 y 590 euros en el 2025. Finalmente, el ministro tiene previsto atender al Congreso este jueves, 21 de julio, para informar sobre el preacuerdo del nuevo sistema, lo que indica que está todo prácticamente sellado. En el caso de ser aceptado y recibir el visto bueno, el Consejo de Ministros podría aprobar el próximo martes el decreto ley que tendría que pasar su trámite parlamentario para entrar en vigor en enero de 2023.