Un grupo de chicos en las barcas de El Retiro el día en que España ha comenzado a sufrir un «importante» episodio cálido con temperaturas muy altas.

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El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Henri P. Kluge, ha advertido de que sin preparación, el calor «puede ser mortal», en el marco de la gran ola de calor que está viviendo el 'viejo continente'. «Mientras gran parte de Europa sufre bajo un calor sofocante, debemos recordar que sin preparación el calor puede ser mortal. Podemos tomar medidas inmediatas para protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, aunque se necesitan urgentemente medidas a más largo plazo para Europa y el mundo», ha resaltado Kluge a través de un comunicado este miércoles.

Según nuevas estimaciones publicadas por la revista científica 'Nature', sólo el año pasado murieron en Europa más de 60.000 personas a causa del calor extremo, tres veces más de lo que se calculaba anteriormente. «A medida que nuestro planeta siga calentándose, esta cifra aumentará año tras año», ha asegurado la OMS.

Por ello, Kluge ha recomendado a los ciudadanos europeos que comprueben regularmente los partes meteorológicos, sigan las orientaciones locales sobre calor y se informen sobre los riesgos para la salud relacionados con el clima «en fuentes acreditadas». Así, recomiendan, en primer lugar, mantenerse alejado del calor: «Evite salir y realizar actividades extenuantes durante las horas más calurosas del día. Permanezca a la sombra, no deje niños ni animales en vehículos aparcados y, si es necesario y posible, pase al menos 2 o 3 horas del día en un lugar fresco».

Además, aconsejan mantener fresca la casa: «Aproveche el aire nocturno para refrescar su casa. Reduzca la carga de calor en el interior durante el día utilizando persianas o contraventanas y apagando el mayor número posible de aparatos eléctricos». Otro consejo es utilizar ropa ligera y holgada y ropa de cama ligera, duchas o baños frescos y beber agua con regularidad, evitando las bebidas azucaradas, alcohólicas o con cafeína.

En general, consideran «importante» cuidarse y vigilar a familiares, amigos y vecinos que pasan mucho tiempo solos. «Las personas vulnerables pueden necesitar ayuda en los días calurosos. Si alguien que conoces está en riesgo, ayúdale a obtener asesoramiento y apoyo», han añadido al respecto.

En caso de sentirse mareados, débiles, con mucha sed o dolor de cabeza, instan a buscar ayuda. «Vaya a un lugar fresco lo antes posible, beba agua para rehidratarse y mida la temperatura corporal durante al menos 30 minutos. Si la temperatura corporal sigue siendo alta, consulte a un experto sanitario. Si la temperatura corporal desciende y la persona se siente mejor tras descansar en un ambiente fresco, probablemente esté relacionado con un golpe de calor», han detallado.

Si se sufren espasmos musculares dolorosos, recomiendan descansar «inmediatamente» en un lugar fresco y beber soluciones de rehidratación oral que contengan electrolitos. «Busque ayuda si los calambres por calor duran más de una hora. Consulte a su médico si siente síntomas inusuales o si los síntomas persisten. Si alguien tiene la piel seca por el calor y delirios, convulsiones o está inconsciente, llame inmediatamente a un médico o a una ambulancia», han remachado.

Las soluciones a largo plazo

Más allá de adaptarse a la nueva realidad este verano, Kluge ha reclamado «mirar a los años y décadas venideros». «Hay una necesidad desesperada y urgente de acciones regionales y mundiales para abordar eficazmente la crisis climática, que supone una amenaza existencial para la raza humana», ha apuntado. A principios de este mes, en Hungría, países de toda la Región Europea de la OMS adoptaron la Declaración de Budapest, comprometiéndose a hacer frente a los efectos del cambio climático sobre la salud y los sistemas sanitarios.

«Es fundamental que impliquemos a los jóvenes, ya que son ellos quienes están verdaderamente comprometidos con los problemas climáticos que están heredando, y a menudo rebosan de ideas y soluciones», ha esgrimido Kluge. Por último, el máximo dirigente de la OMS en Europa ha pedido que la lucha contra el cambio climático «no dependa de un gobierno o un partido político concreto»: «Debe ser una cuestión no partidista defendida por todos los sectores del espectro político, desde la izquierda hasta la derecha».