El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (i), durante la presentación de su segundo libro, 'Tierra firme'. | Efe - JUAN CARLOS HIDALGO

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este lunes que tiene «buena relación» con la exministra de Igualdad, Irene Montero, durante la presentación de su libro 'Tierra firme' (Editorial Península). «Yo tengo buena relación con ella y tengo un respeto al trabajo que ha hecho y a la labor que ha hecho que ha sido difícil, en un contexto muy complejo. Lo ha hecho muy bien», ha señalado al ser cuestionado por la ausencia de Irene Montero en el libro y en relación al feminismo en una pregunta en la que la periodista Ángeles Caballero también ha hecho referencia a los «amigos» del presidente que se sentían «incómodos» con «algunos discursos de confrontación», según él mismo reconoció en una entrevista el pasado mes de junio.

Sánchez defendió entonces un «feminismo integrador» como «la tarea pendiente que tiene en particular la España progresista durante los próximos años». En esta ocasión, Sánchez ha abogado por un feminismo que tiene que ser «reivindicativo», «activista» y «tiene que ir dos pasos por delante de la sociedad». También ha apuntado que en el libro no ha mencionado a los ministros y ministras, como es el caso de Irene Montero, «por una cuestión más de respeto a su acción», por lo que decidió «reivindicar la acción de todo el Gobierno en las vicepresidencias».

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En esta línea, ha destacado el «importante» número de mujeres en carteras «muy importantes» en el Gobierno actual. «Estamos haciendo una política feminista absolutamente transversal», ha subrayado. Finalmente, ha explicado que se está criticando el feminismo «por remover», cuando, según ha afirmado, «está siendo atacado por tierra, mar y aire por aquellos responsables políticos que banalizan una violencia».

Por otra parte, el presidente del Gobierno ha calificado de «extraordinariamente graves» las palabras del líder de Vox, Santiago Abascal, que afirmó en Buenos Aires que habrá un momento en el que el pueblo querrá «colgar de los pies» al propio Sánchez. Además, ha señalado que Abascal iba a ser vicepresidente del Gobierno, en un Gobierno presidido por el PP.

Sánchez ha cargado contra el partido de Alberto Núñez Feijóo al señalar que son los responsables de hacer «importante» a Vox, al abrirles las puertas de las instituciones. Además, ha calificado a Vox como un «partido de odio» y considera que sus palabras no son un lapsus sino que pretenden que la política esté monopolizada por este «discurso del odio» y que los ciudadanos estén «enfrentados». Por el contrario, Sánchez considera que el ambiente en el país es diferente. «Aquí no se está rompiendo nada, no se está hundiendo nada, no hay esa polarización ni ese odio que trata de inocular en el debate público Abascal».