El líder de Vox, Santiago Abascal, junto a otros diputados en el Congreso. | Efe - FERNANDO VILLAR

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El PSOE ha presentado este miércoles ante la Fiscalía una denuncia contra Vox y su presidente, Santiago Abascal, por su «clara incitación directa al odio y la discriminación» después de que el dirigente asegurase el pasado domingo que «habrá un momento» en el que el pueblo querrá «colgar de los pies» al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En su escrito, recogido por Europa Press, los socialistas sostienen que esas palabras «van mucho más allá del derecho al honor del presidente», del partido «o las personas del Gobierno o incluso la institución que representan».

«Suponen una grave quiebra de la convivencia y del orden constitucional, pues buscan un ataque al pensamiento político socialista, y las decisiones que desde este se puedan adoptar, dando lugar, a lo que precisamente trata de evitar con los llamados delitos de odio, un señalamiento público de un colectivo», añaden.

Es por ello que piden al Ministerio Público que investigue si los hechos relatados pudieran ser constitutivos de delito de calumnias o injurias, en particular respecto al Gobierno de España o pudieran ser susceptibles de un delito de odio por incitar al mismo contra Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. En este caso, apuntan, se busca el «ataque a quien lo representa por razones de carácter ideológico, colocando a este, al PSOE que representa, y sus miembros y afiliados, en el centro de ataques fruto de ese señalamiento, como está ocurriendo durante el último mes, especialmente ante la sede del PSOE en la calle Ferraz».

Los socialistas inciden en que esas declaraciones de Abascal, realizadas en una entrevista en 'Clarín', se producen en un contexto temporal en el que se han producido durante el mes de noviembre «concentraciones ante la sede del PSOE en la calle Ferraz que han terminado en numerosas ocasiones de forma violenta con detenidos por desórdenes públicos, y atentados y lesiones a las fuerzas y cuerpos de seguridad, coincidiendo con una ola de ataques vandálicos a sedes del PSOE por toda España, como es público y notorio».

A juicio del PSOE, Abascal hace una «clara alusión a la muerte del italiano dictador fascista Benito Mussolini el 28 de abril de 1945». «La imagen del dictador colgado por los pies por el pueblo es la referencia expresa a lo ocurrido con el cuerpo de Benito Mussolini el 28 de abril de 1945, que después de ser fusilado, su cuerpo fue llevado a Milán y abandonado en una plaza para que una muchedumbre enfurecida le insultase y maltratase físicamente, colgándolo después boca abajo de una viga de metal», recuerdan.

En la denuncia, la formación relaciona los citados ataques a «la atribución gravemente injuriosa y calumniosa de hechos que dañan su honor, lo que supone una vulneración del derecho a la no discriminación por motivos ideológicos, que no puede ampararse en la libertad de expresión». «La conducta denunciada es un claro ejemplo de esta motivación discriminadora, porque junto a lo que pudiera estar amparado en la crítica más o menos severa, agria o incluso desagradable, por una gestión o una actuación política, tiene un nexo de unión, el ataque por ataque por la pertenencia de los afectados a un grupo, que en este caso es aquel que defiende las ideas socialistas, a los que desprecia expresamente 'zurdos de mierda' o 'canalla'», apostilla.

Pero, además, el PSOE insiste en que las palabras de Abascal «se enmarcan simultáneamente junto a una serie de acciones judiciales» que Vox ha iniciado contra Sánchez y su nombramiento «que han resultado infructuosas, desmintiendo toda su retahíla de injurias y calumnias vertidas contra el presidente y su Gobierno, como ha recogido tanto el propio Consejo General del Poder Judicial, como los medios de comunicación». «Cabe concluir que, aunque la libertad ideológica y la libertad de expresión protegen la libre expresión de las ideas, incluso rechazables y molestas para algunas personas, en ningún caso tales libertades pueden dar cobertura al menosprecio y el insulto contra personas o grupos, o la generación de sentimientos de hostilidad contra ellos, constituyendo por ello, delitos de odio», concluye la denuncia.