El presidente del Gobierno español en el Europarlamento. | Reuters - RONALD WITTEK

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha advertido sobre la fuerzas de la «ultraderecha» que a su juicio no creen en Europa y la consideran una sociedad decadente y obsesionada con acometer una transición ecológica y unos niveles de feminismo que, según ellos, no se pueden permitir. En su discurso de balance de la presidencia española del Consejo de la Unión Europea que comenzó en julio y finaliza este mes, Sánchez se ha mostrado satisfecho de los resultados obtenidos durante este semestre y ha alertado ante las fuerzas que califica como de «ultraderecha».

«Esas fuerzas políticas repudian o ignoran todos los avances logrados a lo largo de las últimas décadas. Temen al futuro y solo quieren huir a un pasado glorioso que nunca existió y al que resulta imposible regresar», ha señalado. Sánchez señala que no comparte este «pesimismo» y no comulga con este pensamiento que ha tachado de «reaccionario».

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Admite que hay cosas que no funcionan y deben mejorar pero recuerda que el continente no ha parado de hacerlo dede el final de la Segunda Guerra Mundial y por el contrario no hay ningún argumento «empírico» para pensar que no se vaya a seguir esa tendencia de progreso. En esta misma línea ha señalado que es la hora en Europa de mirar la futuro con ambición y ha señalado que el desafío de la UE no es evitar su declive ni resistir al desarrollo de otras regiones del mundo sino liderar una nueva era de prosperidad global.

Además, el jefe del Gobierno ha pedido este miércoles al expresidente dela Generalitat Carles Puigdemont transitar por «la vía de la política, la negociación y la Constitución» para superar definitivamente la situación vivida en Cataluña años atrás. Sánchez se ha dirigido a Puigdemont en su comparecencia ante el pleno del Parlamento Europeo para hacer balance de la presidencia española del Consejo de la UE y en la que el expresidente catalán ha intervenido como eurodiputado.

Puigdemont le había advertido de que no dejara pasar oportunidades «por miedo o por incapacidad» y le afeó que la Europa de las personas que defiende la presidencia española del Consejo no incluye a los hablantes de catalán. En su réplica, el presidente del Gobierno le ha instado al diálogo y a la vía de la política, la negociación y la Constitución y se ha mostrado convencido de los beneficios de la ley de amnistía. Además, ha garantizado que su Gobierno seguirá promoviendo el uso de las lenguas cooficiales españolas en Europa.