El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, durante la rueda de prensa ofrecida este lunes. | Efe - Gema Garcí­a

TW
3

El vicepresidente y secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha admitido este martes que la crisis abierta en el grupo parlamentario de Baleares deja la legislatura en una situación «incierta e irregular», aunque ha garantizado que los dos diputados expulsados trabajarán para promover las medidas acordadas con el PP en el marco del pacto de gobernabilidad suscrito entre ambos partidos.

El grupo parlamentario de Vox en el Parlament balear se ha roto porque cinco diputados han echado a la presidenta del partido en las Islas, Patricia de las Heras, y al presidente de la propia Cámara, Gabriel Le Senne. Los díscolos, que han sido expulsados de Vox de manera cautelar, alegan imposiciones desde Bambú, que por su parte afirma que el movimiento obedece a «ambiciones personales» y que De las Heras y Le Senne representan a Vox verdaderamente.

Vox logró ocho diputados en el archipiélago en las elecciones autonómicas del 28M, de los que su grupo parlamentario ya ha perdido tres. El PP logró 25 y la mayoría absoluta se sitúa en 30. Ya ayer, Le Senne señaló como una «hipótesis» que los díscolos pudieran aliarse con el PP, y estos también han garantizado que continuarán apoyando el Gobierno 'popular'. En una entrevista concedida a RNE, recogida por Europa Press, Garriga ha evitado señalar que el Govern del PP en Baleares, en solitario en virtud de un acuerdo programático con Vox, «peligre», pero sí ha admitido que Marga Prohens afronta una legislatura «incierta e irregular» al depender de los díscolos.

En este contexto, ha asegurado que De las Heras y Le Senne trabajarán para promover las medidas suscritas con el PP, entre las que ha destacado la constitución de una oficina de garantías lingüísticas, la derogación de la Ley de Memoria Histórica, el control de la inmigración o reforzar la seguridad en las calles. «Los cinco diputados no van a truncar la determinación de los otros dos, ahí veremos quién está comprometido con las ideas», ha indicado, aunque ha reconocido que ahora «quizá» estas medidas pueden llevarse a cabo «con menos fuerza».

Garriga ha negado que la dirección nacional haya hecho autocrítica por los motivos que, según explican los propios díscolos, les han llevado a expulsar a De las Heras y Le Senne, que sí están alineados con la Ejecutiva. «No voy a entrar en pormenores, pero eso son burdas manipulaciones y falsedades, se mueven por ambición personal, ha habido comunicación en todo momento y mano tendida», ha explicado, aunque sí ha reconocido «discrepancias lógicas y normales» en el seno del grupo.

Además, ha rechazado que Vox haya elegido «mal» los perfiles que le representan en los territorios. «Es una anécdota que no se puede elevar a categoría», ha subrayado. En la misma línea se ha expresado la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Rodríguez de Millán, que ha insistido en que el compromiso de Vox en Baleares «va a seguir intacto» ante esta «situación dantesca y surrealista» causada por personas «egoístas». La brecha abierta en Vox Baleares llega apenas dos días después de la celebración de la Asamblea General Extraordinaria de la formación, donde Santiago Abascal fue reelegido como presidente sin oposición. En su intervención en aquel evento, el líder de Vox se afanó por exhibir unidad y negó la existencia de crisis o corrientes internas en la formación, calificándolas de «ciencia ficción».