Los reyes de España, Felipe VI y Letizia, acompañados porel presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2i), y la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol (i), asisten al acto conmemorativo del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, creado como homenaje a las víctimas de los ataques de Madrid del 11 de marzo de 2004, celebrado este lunes en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid. | Efe - Chema Moya

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reivindicado la necesidad de recordar a las víctimas del terrorismo por su dignidad pero también para defender los Derechos Humanos y refozar el Estado de derecho con el que quieren acabar los terroristas. «Es necesario recordar, pero ese recuerdo debe ser activo, movilizado, debe mantener viva la memoria sobre lo que ocurrió en el pasado» y al mismo tiempo «ha de ser un acicate para el presente y para el futuro, para que no se repita, para que las víctimas, supervivientes, familiares, cuenten siempre con la solidaridad», ha defendido Sánchez en el 20 aniversario del 11-M.

«Hay que recordar por una cuestión de dignidad», ha subrayado el presidente en el acto organizado por la Comisión Europea con motivo del Día Europeo en Recuerdo de las Víctimas del Terrorismo, que se celebra cada año el 11 de marzo, presidido por los Reyes. «Memoria, verdad, justicia y reparación, estos son los principios de esa dignidad», ha acotado. Sánchez ha insistido en que hay que «recordar para defender los Derechos Humanos que niegan los terroristas y para reforzar el Estado de derecho que es su objetivo» pero también la «principal vacuna para impedir que puedan quedar impunes los crímenes terroristas» y «para velar para que nadie pueda verse atraído por las ideas de odio que circulan en las redes sociales».

Hay que recordar, ha abundado el presidente del Gobierno, «para reivindicar los principios de la convivencia, del respeto, que son el mejor antídoto contra la violencia terrorista y su caldo de cultivo, el fanatismo, la sinrazón, la intolerancia». Ese recuerdo también es necesario «para proteger a Europa, no solo como un espacio físico sino como un ideal de justicia y de libertad, de valores humanistas y civilizatorios», ha agregado.

El presidente ha reconocido que no se puede mitigar del todo el sufrimiento y «la indignación de quienes han perdido a sus seres queridos o vieron quebradas sus vidas, pero sí podemos y debemos mantener viva su memoria». «Debemos trabajar por el respeto a los Derechos Humanos, empezando por los más importantes, el derecho a la vida y el derecho a la libertad», ha añadido, recalcando que «la democracia, el Estado de derecho, los derechos sociales son las señas de identidad de una Europa unida que los fanáticos, sean del signo que sea, nunca podrán destruir».

Cuando se produjo el 11-M, ha reconocido Sánchez, los españoles «ya teníamos experiencia del terrorismo», una experiencia «muy dura». «Pero nadie puede acostumbrarse a esa violencia ciega. Nadie debe acostumbrarse a convivir con la barbaridad», ha sostenido el presidente, que también ha recordado a otras ciudades como Nueva York, Londres, París, Oslo, Barcelona, Niza o Bruselas que también han sufrido atentados.

Por su parte el Rey Felipe VI ha defendido la necesidad de visibilizar a las víctimas del terrorismo, "una referencia ética«, estudiar este fenómeno en las aulas y trasladar los testimonios de quienes han sufrido este flagelo como »la mejor pedagogía« contra la radicalización en el 20 aniversario de los atentados del 11-M. Durante la clausura del acto, Don Felipe ha subrayado que para prevenir el terrorismo hacen falta »políticas ambiciosas que eviten la radicalización de nuestras sociedades«. En este sentido, ha reivindicado que »impulsar el estudio de la historia del terrorismo en las aulas y trasladar los testimonios de las víctimas al espacio público es la mejor pedagogía contra dicha radicalización".

Sus testimonios «tratan de concienciar» y hacer ver a los más jóvenes «el necesario mensaje de que la violencia nunca, jamás, es la solución». Felipe VI ha subrayado que dar «visibilidad» a las víctimas del terrorismo «es una tarea de todos, de las instituciones, de los académicos, de la comunidad educativa» y en definitiva «de cada ciudadano que se interesa por cada historia, por cada vida, por cada lección de vida». Asimismo, ha subrayado que las víctimas del terrorismo constituyen «una referencia ética» en las democracias, «simbolizan la permanente necesidad y compromiso de defensa de la libertad y del Estado de derecho». Las víctimas, ha incidido el monarca, «nos recuerdan la exigencia colectiva de esta lucha, así como la vileza y el odio sin escrúpulos al que nos enfrentamos».

Entre los presentes no ha estado el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, quien no ha sido invitado. Fuentes de Moncloa aseguran que las invitaciones las ha cursado la Comisión Europea, que es quien ha organizado el acto que ha tenido como escenario las Galerías de las Colecciones Reales. Sí que han acudido tanto la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, como el presidente del Senado, Pedro Rollán, así como los ministros de Exteriores, José Manuel Albares; de Presidencia, Justicia y Relación con las Cortes, Félix Bolaños; el del Interior, Fernando Grande-Marlaska; y el de Transportes, Óscar Puente.

En el acto también han tomado la palabra familiares y víctimas. Ana Cristina López, que perdió a su marido el 11-M y que ese día no estaba con él porque le habían cambiado el turno, ha mostrado su pesar porque esta medianoche «habrá prescrito para siempre el delito que dejó 192 muertos y 1.807 heridos». «Cada víctima del terrorismo anhela justicia y cada delito que quiera borrarse desnuda de dignidad a la víctima y a su familia», ha advertido. «No veo diferencia alguna en ningún terrorismo, ni intensidades distintas, ni grados de maldad diferentes», ha subrayado López. «No conozco a una sola víctima que se haya refugiado en la venganza», ha incidido, al tiempo que ha dejado claro que «perdonar le compete exclusivamente y solo a quienes hemos recibido el daño». «Y a veces siento que hasta eso me quieren quitar», ha lamentado.

López ha subrayado que además de rendir homenaje a las víctimas debería haber «conductas de rechazo claras» de cada ciudadano. «Si ese ciudadano representa un Estado, siendo Gobierno, debería saber con quién estar, sin dobleces, ni tibiezas y sin excusas». Así las cosas, ha pedido a todos los presentes que no dejen «de estar siempre al lado de las víctimas del terrorismo». «Les aseguro que ese es el sitio de la honradez, de la verdad, de la memoria, de la dignidad y de la justicia», ha sostenido, incidiendo en que la maldad del terrorismo solo se puede erradicar dignificando a las víctimas «sin complejos y sin miedos».

«Estar a nuestro lado no es tarea fácil, es el lado del valiente. Y ser valiente es duro», ha remachado. Por su parte, el vicepresidente de la Comisión Europea para el Modo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, ha dejado claro que los europeos no se van a dejar de defender la democracia frente a los terroristas. «En Madrid, al igual que en Barcelona, en París, en Bruselas, Roma, Viena, Niza, o en otros lugares, los terroristas buscaban amedrentarnos, provocando la muerte de inocentes» y también «debilitar nuestras democracias y libertades», ha aseverado. «La gran y verdadera amenaza de todos los extremistas y todos los totalitarismos, es la fuerza de nuestra democracia», ha reivindicado Schinas. Estos valores, ha añadido, «son el ADN del modo de vida europeo, la luz que nos ilumina en un mundo cada vez más oscuro, más incierto». «En este mundo nuestra mejor arma y bandera es nuestra democracia, que no dejará de ondear», ha recalcado.