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A la derecha del escenario hay un panel azul marino con las palabras Puigdemont president y una fila de centenares de personas: todas hacen cola para hacerse una fotografía con Carles Puigdemont, que no se va del recinto hasta que atiende sonriente a todos los que esperan. El jueves estuvo una hora y este sábado, una hora y diez minutos.

Lo que podía parecer una escena de una firma de discos de una estrella musical o de un escritor de best seller en Sant Jordi se reproduce un día tras otro al acabar los mítines de Junts en la localidad francesa de Argelès-sur-Mer, hasta el punto de que la organización tiene que pedir orden por megafonía: "Por favor, hagan dos filas ordenadas. El president ahora compartirá un rato con vosotros".

"Esto también es campaña electoral. Si cada persona le envía la foto a cinco o seis personas, a sus tíos, a sus primos, imagínate el impacto", dice un cargo de Junts que está en la trastienda de la campaña.

Cuando llega el turno de la fotografía, las muestras de afecto y de apoyo hacia el president son una constante. Las hay de todo tipo, desde el clásico "força!" hasta algunas más sentimentales, como la de una incondicional que le suelta: "Eres único, de verdad, no hay nadie más como tú".

Entre los que hacen cola también hay quien celebra que el partido haya puesto algo de orden en el pabellón y las fotografías se pidan de manera civilizada: "Lo de la cola está muy bien pensado, porque la semana pasada en Elna fue un caos", reconoce un militante de Junts en alusión al acto con representantes del mundo local.

El viernes fueron más de 600 personas procedentes del Baix Camp y Reus, en la provincia de Tarragona, las que se subieron a los autobuses de JxCat con destino a Argelès y este sábado fueron 700 militantes y simpatizantes del Baix Llobregat y el Barcelonès los que se acercaron al sur de Francia. Para este domingo, que es el turno de las dos comarcas del Vallès, la previsión es todavía mayor.

Aunque otro cargo de Junts reconoce que es más fácil llenar el pabellón los fines de semana que entre semana, para los próximos días se espera un desembarco importante de militantes, especialmente de la comarca del Maresme.

El 'speaker' del Camp Nou ameniza la espera

Más de uno reconoce la voz que suena por megafonía: con gafas de pasta, una bufanda al cuello y el pelo engominado, Pep Callau ameniza los minutos previos al arranque de los mítines de Junts, como hacía, previamente, en el Camp Nou, el estadio del FC Barcelona.

Los primeros asistentes a los mítines suelen ser los primeros blancos de sus intervenciones: se acerca, les pregunta de qué municipios vienen y, a continuación, lanza algún dato que les deja descolocados.

También suele repetir a todo el mundo la misma pregunta: "¿Qué le pediría al president Puigdemont?" La respuesta suele ser la misma en muchos casos: "La independencia de Cataluña".