Guillaume Cizeron y Gabriella Papadakis estaban en plena actuación cuando pasó lo que no debía.

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El vistoso vestido que la patinadora francesa Gabriella Papadakis lucía en su programa corto le jugó una mala pasada al principio de su actuación en los Juegos Olímpicos invernales junto a su compañero Guillaume Cizeron al quedarse a la vista un pezón.

Papadakis y su compañero empezaron a moverse con una abrasadora rutina latina a ritmo de Ed Sheeran, cuando el broche que sostenía su vestido de lentejuelas verdes y doradas se deshizo. «Mi peor pesadilla sucedió en los Juegos Olímpicos, lo sentí de inmediato y recé, era todo lo que podía hacer», dijo Papadakis a los periodistas.

Aunque los dos lograron completar su rutina, era obvio que Papadakis estaba luchando más por mantener su atuendo en su sitio que de completar con éxito el ejercicio, mientras que Cizeron también hizo todo lo posible para asegurarse de que no pasara nada más fuera de lo previsto.

«Fue difícil mantenerme concentrado después del mal funcionamiento del vestuario que sufrimos», tuiteó Cizeron, aunque todavía lograron terminar su programa a menos de dos puntos de los líderes Tessa Virtue y Scott Moir de Canadá.

Mientras, sus compañeros de disciplina inmediatamente intervinieron ante los medios y los animaron, tratando de quitar hierro al asunto.

«Devastador... Un mal funcionamiento de un traje puede ser un gran problema y una molestia mental», desde el punto de vista de la concentración, y «estoy triste por ellos», declaró la canadiense Meagan Duhamel, quien con su compañero Eric Radford se llevó un bronce y un oro en Pyeongchang.

A decir verdad los patinadores surcoreanos Min Yura y Alexander Gamelin tuvieron un accidente similar hace 10 días cuando la parte superior del traje de Min saltó por los aires. «En los primeros 20-30 segundos, el gancho se deshizo». «Se estaba cayendo. Lo único que lo sostenía era mantener mis brazos arriba», dijo.

«Alex trató de sostenerlo todo lo que pudo mientras hacíamos nuestro ejercicio, pero el público sabía lo que estaba sucediendo y seguían gritando y apoyándonos. Pensé en detener el programa, pero la multitud se comportó de forma tan increíble que seguí adelante».

Este lunes decidió no correr riesgos: «está todo cosido», anunció.