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El alzhéimer es un "trastorno neurológico progresivo" que genera una atrofia en el cerebro y la muerte de las neuronas cerebrales. Se trata de la causa más frecuente de demencia a nivel mundial y se caracteriza por "un deterioro continuo en el pensamiento, el comportamiento y las habilidades sociales que afecta la capacidad de una persona para vivir de forma independiente", explican los especialistas de Mayo Clinic.

El abordaje de sus posibles desencadenantes y el fomento de la investigación para futuros tratamientos son dos aspectos claves en esta enfermedad. Ahora, una nueva investigación ha descubierto que una píldora oral utilizada por su poder diurético podría ser un candidato potencial en el tratamiento del alzhéimer para aquellas personas que están en riesgo genético.

"El alelo ε4 del gen de la apolipoproteína E (APOE4) es el factor de riesgo genético más fuerte para la enfermedad de Alzheimer. Más del 60% de los pacientes tienen al menos un alelo APOE4", destacan los investigadores en el estudio, publicado recientemente en la revista 'Nature Aging'.

En este sentido, un nuevo enfoque de descubrimiento de fármacos sugiere que "la bumetanida podría prevenir o tratar la enfermedad en personas con el genotipo APOE4", añaden.

Como explican en MedlinePlus, se trata de un "diurético fuerte", también conocido como "píldora de agua", que se administra de forma oral y que se utiliza para "tratar el edema (la retención de líquidos y el exceso de líquido retenido en los tejidos corporales) que es causado por problemas en el corazón, riñón y enfermedades del hígado".

Para llevar a cabo la investigación, financiada por el Instituto Nacional del Envejecimiento (NIA), el equipo analizó información obtenida en bases de datos de muestras de tejido cerebral y de medicamentos aprobados por la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA). Asimismo, experimentó con células humanas y en ratones, y exploró estudios en seres humanos para identificar a este diurético común como un medicamento candidato que podría servir para el alzhéimer.

De tal manera que la investigación incluía un análisis que demostró que aquellas personas que tomaban bumetanida tenían una prevalencia significativamente menor de la enfermedad en comparación con quienes no tomaron el fármaco.

"Aunque se necesitan más pruebas y ensayos clínicos, esta investigación subraya el valor de las tácticas basadas en 'big data' combinadas con enfoques científicos más tradicionales para identificar medicamentos existentes aprobados por la FDA como candidatos para la reutilización de medicamentos para tratar la enfermedad de Alzheimer", explica el director de la NIA, Richard J . Hodes.

Los investigadores descubrieron que el tratamiento en ratones que portaban el genotipo APOE4 reducía los déficits de aprendizaje y de memoria. Estos efectos también se confirmaron en modelos basados en células humanas, lo que llevaba a la hipótesis de que las personas que ya toman esta píldora deberían tener tasas de riesgo más bajas de desarrollar la enfermedad.

Para comprobar la hipótesis, "el equipo redujo los conjuntos de datos de registros de salud electrónicos de más de 5 millones de personas a dos grupos: adultos mayores de 65 años que tomaron bumetanida y un grupo compatible que no tomó bumetanida", explican en un comunicado.

Los resultados del análisis demostraron que "aquellos que tenían el riesgo genético y tomaron bumetanida tenían una prevalencia de la enfermedad de Alzheimer entre un 35% y un 75% menor en comparación con aquellos que no tomaban el medicamento".