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El Govern ha propuesto a la Mesa de Turismo una nueva clasificación para los establecimientos turísticos que permitirá a los titulares de los mismos aumentar la categoría de su negocio a través de un sistema de puntuación para los servicios o condiciones que ofrezcan a sus clientes.

En una rueda de prensa, la consellera de Turismo, Joana Barceló, ha asegurado que con esta propuesta "innovadora" se permitirá crear un "valor añadido" a la actividad de los alojamientos de las islas, así como incrementar la "competitividad" y los servicios ofrecidos, y así apostar por una "ocupación de calidad".

Según Barceló, este sistema se basa en la "autoevaluación", es decir, los propietarios de los establecimientos para poder acceder a una categoría tendrán que presentar una declaración responsable y si luego quieren aumentarla, ellos mismos valorarán qué nuevos servicios pueden ofrecer a sus clientes con tal de obtener una categoría superior y ser "más competitivo".

Asimismo, los titulares de los negocios tienen "libre elección" a la hora de elegir los servicios o condiciones que quieran para mejorar sus negocios. La iniciativa prevé una amplia lista de prestaciones que los establecimientos pueden ofrecer como lavandería, hidromasaje, ordenador, jacuzzi o pistas de tenis.

La titular de Turismo ha explicado que este nuevo sistema por puntos se basa uno llamado "Criteria", que está en funcionamiento en Alemania, y supone una "mejora" en la "transparencia" ya que cada alojamiento publicará en su página web la autoevaluación. Por tanto, dará "seguridad" a los clientes al conocer todos los servicios con los que cuenta el establecimiento turístico antes de alojarse.

Por otro lado, esta nueva norma establece que aquellos hoteles y apartahoteles que construyan nuevamente una vez entre en vigor, tendrán que cumplir con la categoría mínima de cuatro o cinco estrellas, o de tres si son hoteles de ciudad. En cuanto a los apartamentos turísticos, deberán contar con al menos tres o cuatro llaves. Asimismo, con este nuevo decreto se prevé un plazo para la adaptación de toda la planta hotelera de las islas.

Para acabar, los agentes económicos y los consells insulares podrán presentar hasta el 2 de noviembre las alegaciones que consideren oportunas a este propuesta.