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La Comisión Balear de Medio Ambiente (CMAIB) se ha vuelto a oponer a dos proyectos de prospección petrolífera que varias empresas quieren llevar a cabo en el Mediterráneo y pedirá al Gobierno central que todos incluyan un único plan y se respalden en una evaluación ambiental conjunta.

El Pleno del órgano sustantivo ambiental de las Islas, reunido este jueves, ha vuelto a informar negativamente sobre dos proyectos de prospecciones sísmicas en el Mediterráneo, como ya hizo respecto a otro en abril de 2013, ha informado la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio en un comunicado.

Además ha acordado pedir al Ministerio de Medio Ambiente , Agricultura y Alimentación y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que todos los proyectos se incluyan en único plan y que se sujeten a una evaluación ambiental estratégica conjunta, tal y como recoge la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

La Comisión ha vuelto a informar de manera negativa sobre el estudio de impacto ambiental del proyecto de prospecciones petrolíferas en el Golfo de Valencia, que abarca una extensión de 2.240 kilómetros cuadrados entre las costas de la Península y las Pitiusas.

También ha informado negativamente, en la fase de información previa, sobre un nuevo proyecto para la ejecución de este tipo de prospecciones sobre una extensión de 99.600 kilómetros cuadrados en el Mar Mediterráneo Noroccidental y el mar Balear.

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El pasado mes de abril de 2013 este órgano ambiental también informó negativamente sobre un primer proyecto de búsqueda de petróleo en el Golfo de León, entre las costas de Cataluña y Menorca.

Con la decisión de hoy, el Govern balear ratifica su postura contraria a las prospecciones sísmicas en las proximidades del archipiélago, tal como ya comunicó el conseller de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio, Biel Company, por carta al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, el 6 de noviembre de 2012.

La CMAIB justifica estas decisiones en las consecuencias graves, y en algunos casos irreversibles e incluso letales, que la contaminación acústica producida por las ondas utilizadas para las prospecciones sísmicas 2D, mediante cañones de aire, tendrían sobre la mayoría de la importante fauna marina y de los recursos pesqueros que hay en la zona.

También hace constar en el informe «la gravedad ambiental en caso de vertido accidental», que se produciría en el caso hipotético de que explotaran las bolsas de hidrocarburos encontradas y la afectación directa no sólo sobre el ecosistema marino, sino también sobre el turismo, principal motor económico y fuente de riqueza de las Islas Baleares.

Entre los organismos que habitan la zona donde se quieren hacer las prospecciones figuran cetáceos como el rorcual común, el delfín, el calderón o el cachalote y tortugas marinas, especies que están catalogadas como de interés comunitario y que, en consecuencia, requieren una protección estricta.

Además, desde la CMAIB también se hace constar la afectación que sufrirían los caladeros de peces pelágicos pequeños, el plancton, los huevos y las larvas de los peces.