El portavoz del Govern, Marc Pons, y la consellera de Participación, Transparencia y Cultura, Esperança Camps, durante la rueda de prensa posterior al Consell de Govern. | CAIB

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El Govern balear ha analizado este viernes el anteproyecto de ley para la creación de la Oficina Anticorrupción, un órgano dependiente del Parlament que podrá investigar por «iniciativa propia» los indicios de fraude en la administración autonómica.

El portavoz del Govern, Marc Pons, ha comparecido tras la reunión del gabinete acompañado por la consellera de Participación, Transparencia y Cultura, Esperança Camps, cuyo departamento es responsable de la elaboración de una norma prevista recogida en los acuerdos de gobernabilidad que firmaron PSIB, MÉS y Podemos.

La Oficina Anticorrupción, que velará por el cumplimiento «de las obligaciones de los gestores públicos» y realizará una «tarea investigadora», es una prueba de la «clara voluntad de gobernar de otra manera» del ejecutivo de izquierdas, ha resaltado Pons.

Encuadrada en la misma estrategia de fomentar la «participación y la transparencia», el Govern propondrá la modificación de la ley del Consell Consultiu para que ese órgano vele por el cumplimiento de la obligación de facilitar la información requerida por los ciudadanos que tienen todas las administraciones públicas del archipiélago.