El Fiscal Pedro Horrach de camino a los juzgados de Palma en una foto de archivo | Antoni Alcover

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El fiscal del caso Nóos, Pedro Horrach, tiene una «sensación agridulce» por las condenas de Diego Torres e Iñaki Urdangarin, «aunque no con las penas», y afirma que el tribunal ha hecho «un análisis exhaustivo de toda la prueba practicada».

En una entrevista en la edición de hoy domingo del diario ABC el fiscal señala que se han perdido cuatro años en la instrucción en lo que califica como «una pérdida lamentable de tiempo y esfuerzo con el consiguiente desgaste personal» que esto supone.

«A la infanta Cristina se la ha sentado en el banquillo no por lo que ha hecho sino por ser quien es», sostiene Horrach, y añade que se opuso desde el minuto uno al procesamiento de doña Cristina con los mismos argumentos que ahora recoge la sentencia y que entonces no fueron atendidos.

La diferencia entre las penas impuestas y las peticiones que él había hecho para los procesados opina que obedece fundamentalmente a que el tribunal no da por probados la totalidad de los hechos que eran objeto de acusación, y en concreto a lo referente a la trama valenciana.

«Es lógico que la pena se ajuste a los hechos que finalmente se declaran probados» y matiza: «Otra cosa es que yo comparta ese criterio».

La diferencia de penas entre Torres y Urdangarin se basa, constata, en que el tribunal es de la opinión de que el primero cometió un delito de blanqueo de capitales y el segundo no, ya que el tribunal ha considerado que Urdangarin «no participó en la creación de estructuras societarias en el extranjero para lavar dinero, al contrario que su ex socio».

La petición de ingreso en prisión preventiva obedece, según Horrach, al criterio general de la Fiscalía Anticorrupción de solicitarla para penas superiores a los cinco años, si bien este criterio general «se tiene que aquilatar a las circunstancias concretas del caso», aunque aclara que esa decisión será totalmente autónoma.

Pedro Horrach denuncia en la entrevista que lo peor que le ha pasado en todo este proceso ha sido que se dudara de su independencia.

«A raíz de mi posición respecto a la imputación de la infanta, no solo se cuestionó mi honradez profesional, sino que se llegó al terreno personal y familiar», dice el fiscal, quien concreta que «no es tolerable que desde algunos medios de comunicación se alentara esa patraña».