El precio del combustible está disparado y los transportistas están protestando este lunes. | Jaume Morey

El precio del combustible ronda este lunes los dos euros y muchas personas se preguntan hasta dónde puede llegar su coste. Luis García Langa, director de Corredordefondos.com, sostiene que «prever el precio de las materias primas, en general, es algo complicado, pero en el caso de las energéticas todavía lo es más. El petróleo, materia prima de la que se obtiene la gasolina, y por tanto, muy ligada al precio se mueve por oferta y por demanda». En este punto, ha argumentado que «la demanda está claro que ha explotado tras meses de confinamiento, en la que los barcos, aviones y camiones (principales usuarios) estuvieron meses parados. La reactivación económica ha sido muy brusca y la demanda de petróleo ha crecido exponencialmente. Por esa pata, es lógico ver subidas de petróleo, pero éstas deberían empezar a suavizarse ya que esa explosión ya está suavizada, e incluso podría frenarse. Los altos precios (motivados en buena parte por el coste energético), la escasez de suministros y las subidas de tipos de interés deberían ralentizar, en parte, la actividad económica», ha argumentado.

Langa ha destacado que «la parte de la oferta es totalmente imprevisible ya que depende de muy pocos productores de petróleo. Generalmente no les interesa ver precios muy altos (históricamente incluso han provocado fuertes caídas por intereses propios) pero parece ser que en los entornos de 90-110 dólares por barril están cómodos». Sin embargo, ha añadido que «la invasión en Rusia ha puesto un ingrediente más en la pata de la oferta: con menores (o nulas) importaciones desde Rusia hay menos oferta y, por tanto, debería subir el precio. Aquí entra en juego la diplomacia política: conseguir que otros productores abran más el grifo provocaría que el precio se estabilizara. Sin conseguirlo (se habla de más de OPEP, de Irán o incluso de Venezuela) pero no se ha concretado, sin embargo el petróleo se ha alejado de máximos. Está clara que la tan deseada paz entre Rusia y Ucrania provocaría el mismo efecto, pero hay que insistir que no es suficiente: la Guerra no es la causante principal de la subida del petróleo».

El citado economista ha precisado que «la gasolina no es solo petróleo: hay que refinarlo, distribuirlo hacia las gasolineras y cargar unos impuestos. Generalmente debería haber correlación, pero ni mucho menos es exacta; de hecho hemos visto históricamente el petróleo muchísimo más caro que ahora: en 2008 el barril casi alcanzó los 150 dólares barril, casi un 50% más que ahora y la gasolina estaba mucho más barata». Por lo tanto, prever la evolución de la gasolina es difícil, pero viendo cómo las cargas impositivas, el coste de refinado y el de distribución prácticamente no le permite caer cuando baja el petróleo pero sí sube al mismo ritmo o más que éste no permite ser muy optimistas».