Hacia la rueda de prensa. Josep Melià pasa junto a Francina Armengol –en el bar del Parlament con algunos colaboradores– en dirección a la rueda de prensa conjunta.  | Jaume Morey

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Conforme el PSIB cierra acuerdos parciales con otros partidos del ámbito parlamentario, crece el malestar en Podemos por el hecho de que alguna de las enmiendas pactadas que presentaron los partidos del Pacte no terminan de salir adelante. PSIB, Més y Podemos presentaron varias enmiendas de manera conjunta, pero los ‘morados’ denuncian resistencias para aprobar alguna de ellas por «presiones» de los sectores afectados.

Una de estas enmiendas hace referencia a la obligación de que los establecimientos hoteleros y agroturismos cuenten con al menos una plaza de recarga de coches eléctrico por cada diez plazas de aparcamiento. Podemos estaba dispuesto a negociar la cifra, pero el PSIB no está por la labor de apoyar ni siquiera una enmienda que han firmado con sus socios. Insisten en que los socialistas no quieren aceptar estas exigencias porque los hoteleros se han negado. La formación sí valora que se hayan aceptado sus enmiendas para ampliar la presencia de producto local, de forma que al menos el 3 % de todo lo que se consuma en los establecimientos debe proceder de las Islas.

Presencia de los hoteleros

Hay otro motivo para el malestar de Podemos: varios representantes no ocultaron este martes su incomodidad por el hecho de tener que comparecer en público con representantes de la Federación Hotelera y responsables de Podemos incluso comentaron que no entendían qué hacían los hoteleros en el Parlament para formar parte del anuncio de un acuerdo entre los grupos parlamentarios.

Los socios de Armengol confían en que, en las semanas de negociación que aún quedan hasta que se vote la ley en el pleno del Parlament, se pueda cerrar un pacto definitivo para que las enmiendas que se presentaron de manera conjunta se incorporen al texto.