La presidenta y el vicepresidente del Govern. | CAIB

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El vicepresidente del Govern y conseller de Transición Energética, Sectores Productivos y Memoria Democrática, Juan Pedro Yllanes, ha remarcado este jueves la necesidad de reformar la Ley de Cambio Climático «para ser más ambiciosos» y «ante la falta de tiempo para cumplir los objetivos». Yllanes, junto a la presidenta del Govern, Francina Armengol, ha presidido la reunión del Consell Balear del Clima, donde se ha presentado el borrador del Plan de Transición Energética y Cambio Climático, que establecerá un marco transversal de orientación y planificación de objetivos, políticas y acciones para cumplir con la Ley de Transición Energética y Cambio Climático.

El responsable autonómico de Transición Energética, que también se ha referido a la petición que hizo en el Parlament a los grupos para que se sumen a esta iniciativa, ha subrayado la necesidad de acelerar la reducción de un 40 % las emisiones contaminantes en Baleares hasta 2030. «2030 es pasado mañana. Tenemos que hacer un esfuerzo y garantizar el futuro de las islas», ha insistido el conseller, quien también ha recordado que el Govern tiene el compromiso de cumplir con los objetivos fijados para reducir el consumo energético, fomentar el uso de energías renovables y apostar por la economía circular, entre otros aspectos. En esta línea, Yllanes ha asegurado que su departamento tiene «muy claro» que hay que «blindar energéticamente» al archipiélago, con el fin de que las islas sean autosuficientes en cuanto a la producción de energía limpia, así como para dar cumplimiento a los acuerdos internacionales.

Desde la Conselleria han explicado en una nota que el Plan de Transición Energética y Cambio Climático tiene que prever las medidas necesarias para la reducción de gases invernadero respecto a 1990 y avanzar hacia la mayor autosuficiencia energética reduciendo el consumo primario de energía respecto a 2005. También plantea ampliar la potencia de energías renovables en las Illes Balears y asegurar la adaptación del territorio y de los sectores económicos de las Illes Balears a los impactos del cambio climático. Según este Plan, el primer objetivo es reducir las emisiones un 40 % para 2030, con el objetivo de llegar la neutralidad climática en 2050, así como conseguir una reducción del consumo primario, que tiene que bajar un 26 % para 2030 y hasta un 40 % en 2050.

Se prevén cuotas quinquenales de penetración de energías renovables, por tecnologías, a fin de lograr progresivamente los objetivos siguientes, definidos como proporción de la energía final consumida en el territorio balear: el 35 % para el año 2030 y el 100 % para el año 2050. Este proyecto especificará y concretará la hoja de ruta para conseguir reducir las emisiones, el consumo primario de energía y la penetración de renovables en cada una de las Islas y de manera sectorializada. Además, incluirá un marco estratégico de adaptación del territorio y las infraestructuras a los efectos del cambio climático, han indicado desde la Conselleria que dirige Yllanes.