Las embarcaciones con los migrantes llegaron los días 2 y 3 de este agosto.    | Policía Nacional

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La Policía Nacional detuvo a seis hombres, de origen argelino, por patronear cinco pateras que llegaron a Mallorca esta semana con    100 migrantes a bordo. Uno de los arrestados se encargaba de recaudar el dinero para llevar a cabo el viaje. El juzgado de guardia decretó el jueves por la noche prisión para cuatro de ellos por favorecimiento de la inmigración ilegal y por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Durante los días 2 y 3 de este mes fueron interceptadas cinco embarcaciones en alta mar por el Servicio Marítimo de la Guardia Civil y Salvamento Marítimo. Los rescatados fueron puestos a disposición de la Policía Nacional.

Una vez recibidos los migrantes, se iniciaron los trámites correspondientes y arrancó una investigación para esclarecer la llegada de las pateras, la identificación de sus ocupantes y la posible existencia de una actividad delictiva por parte de los patrones. Al parecer, las embarcaciones habían salido del norte de Argelia y la duración de su travesía rondaba entre las 30 y las 48 horas, según el tipo de trayecto.

Los ocupantes habrían pagado entre 750 y 3.000 euros, dependiendo de la patera y de otras circunstancias. Según fuentes de la Policía, durante el trayecto los viajeros viven episodios de miedo y temen por sus vidas, debido a las circunstancias climatológicas y a la inexistencia de medidas de seguridad en todas las embarcaciones. Detrás de estas odiseas se encuentran organizaciones criminales, que contienen varios integrantes que se reparten las tareas para que el negocio funcione de forma correcta. Entre los miembros se encuentran los captadores, los recaudadores y los patrones.

El apunte

Casi 50 pateras han llegado a la Isla en lo que va de año

En lo que va de año han llegado a las costas de Balears al menos 49 pateras con 845 personas a bordo. La dificultad para obtener un visado para viajar en avión es uno de los motivos por los que los migrantes pagan hasta 3.000 euros para hacer una larga travesía que les puede costar la vida.