Puertas abiertas solo hasta septiembre. La norma que ha aprobado el Gobierno da de margen hasta el 30 de septiembre para que haya cierres automáticos en las puertas de acceso a los comercios. Esta es una de las medidas que ha generado más controversia. | Pilar Pellicer

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Inspectores del Govern vigilarán el cumplimiento de las nuevas medidas de ahorro energético, que afectarán de manera más sensible al comercio, donde la temperatura mínima queda fijada en 27 grados desde mañana y hasta el 1 de octubre de 2023. El vicepresident del Govern, Juan Pedro Yllanes, que participará hoy en la reunión convocada por el Gobierno con las comunidades autónomas, señaló que no habrá «animo de persecución» y que el Govern será «comprensivo», pero apeló a la buena voluntad de los empresarios para cumplir la norma. «Este no es un problema de vigilancia sino de la necesidad de ser eficientes», dijo.

Yllanes explicó que Balears apoyará sin fisuras las medidas del Gobierno en la reunión que mantendrá con todas las comunidades autónomas frente al rechazo de las comunidades gobernadas por el PP. El vicepresident del Govern recordó que su departamento se anticipó a las medidas del Ejecutivo al enviar una instrucción a todos los departamentos del Ejecutivo para que la temperatura estuviera en 26 grados. La instrucción se ha adaptado al real decreto del Gobierno, que eleva la temperatura mínima a los 27 grados.

Medidas razonables

«Queremos trasladar al sector que las medidas son razonables, y así lo hicimos en la reunión que se celebró la semana pasada», señaló. Yllanes dijo que el Govern balear está dispuesto a analizar si algunos de los dispositivos que hay instalados en algunos comercios, como las cortinas de aire que impiden que el aire acondicionado se pierda tras la puerta, funcionan bien. Si es así, asegura que no habrá problema.

Reiteró que el Ejecutivo balear «dará facilidades» y, sobre todo, ayudas para que los centros afectados puedan adaptarse. Esa es, precisamente, una de las cuestiones que planteará Yllanes en la reunión con el Gobierno y las comunidades autónomas. En estos momentos hay una ayuda para los comerciantes de 1,4 millones de euros, pero el Govern pedirá que las ayudas aumenten hasta los 3,1 millones de euros y que la diferencia la abone el Gobierno central.   

La reunión entre el Gobierno y las comunidades, en la que también asistirá Iago Negueruela, conseller de Model Econòmic, se produce un día antes de que entren en vigor la mayor parte de las medidas aprobadas en el pasado Consejo de Ministros. Afectan a establecimientos comerciales, los espacios culturales, como cines o centros de congresos, a puertos y aeropuertos.

Deberán exhibir en carteles las medidas de ahorro y antes del 30 de septiembre deberán disponer de cierres automáticos en las puertas de acceso para impedir que se queden abiertas permanentemente, con el consiguiente pérdida de energía al exterior. El alumbrado de los escaparates tendrá que estar apagado desde las 22.00 horas.

El apunte

Reyes Maroto: «El PP genera confusión»

Ha sido el «ruido y la confusión del PP lo que ha motivado a hacer la reunión» entre el Gobierno y las comunidades autónomas, subrayó la ministra Reyes Maroto, que se encontraba en Campos. Afirmó que la norma «está para cumplirse» y dijo que las administraciones que deben ser «ejemplo» para el sector privado y las familias. «La conferencia busca la confianza suficiente de los consejeros para que el decreto se pueda cumplir», dijo.