Imagen de la fachada del centro este lunes. | M. À. Cañellas

El comité de empresa de La Salle ha emitido este lunes un comunicado en el que ha mostrado su apoyo a la docente amenazada por el conflicto de la bandera de España. En un manifiesto titulado 'Todos somos tú', los trabajadores han condenado «enérgicamente la agresión que ha sufrido la profesora». «Nos produce un asco nauseabundo que haya recibido amenazas de muerte, condenamos a todos aquellos que han creado y coordinado una trama con la finalidad de hacer a la profesora un blanco contra el que disparaban los sectores radicalizados de la sociedad», han denunciado en el texto.

«Todos los docentes sentimos como nuestro el dolor que ha sufrido y queremos reconocer a nuestra compañera como a una profesional excepcional que imparte las asignaturas de Llengua Catalana i Literatura y Latín con rigurosidad y criterios científicos», han explicado desde el comité. Además, han remarcado que «siempre ha tenido el máximo respeto hacia los alumnos, mostrando siempre un perfil humano encomiable, como profesora y, especialmente, como tutora». Además, han querido hacer una mención a su trayectoria: «No se pueden entender los últimos dieciocho años de nuestro centro sin la contribución profesional y humana de nuestra compañera».

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Este mismo lunes un grupo de alumnos del centro ha transmitido a Ultima Hora su apoyo a la docente: «Llevamos pulseras con la bandera de España y jamás nos ha dicho nada; ella no defiende ninguna idea política, ni dentro ni fuera de clase, todo se ha exagerado muchísimo». «Si hubiera sido la de Castellano no hubiese pasado nada. No es como se ha contado, se ha sacado todo de contexto», han criticado. El Govern balear, por su parte, considera que las amenazas que ha sufrido la docente podrían ser constitutivas de delito.

La polémica empezó cuando la profesora pidió a sus alumnos de primero de Bachillerato que retiraran una bandera española del aula. La dirección del centro permitía exhibirla con motivo de los partidos de la Selección española de fútbol en el Mundial de Qatar, pero solamente cuando jugara el equipo. Sin embargo, los alumnos desobedecieron «las normas de convivencia del centro», por lo que la dirección del colegio los expulsó. Los estudiantes defendían que contaban con el permiso del jefe de estudios con el fin de que la bandera pudiera permanecer en el aula. Sin embargo, la negativa de la profesora llegó al extremo de decidir la docente abandonar el aula y no dar la clase.