El arresto fue practicado por agentes de la Policía Nacional. | ALEX SEPULVEDA

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Iba caminando tranquilamente desnudo por la calle Tomás Villanueva y Cortés de Palma, en el barrio de Son Oliva. Eran las 17:30 horas y la zona de terrazas estaba completamente llena de niños, padres y vecinos sentados en las terrazas tomando un refrigerio. De repente, vieron aparecer a un hombre, español de 57 años, totalmente desnudo. En un momento dado, el varón cogió sus atributos con una de sus manos y comenzó a masturbarse delante de los menores.

En ese instante, varios de los vecinos allí presentes comenzaron a increpar al sujeto recriminando su comportamiento. El ahora detenido, lejos de amedrentarse no cesaba de provocar aún más y proseguía con su masturbación mientras miraba a los más pequeños. Acto seguido, varias llamadas alertaron a la central policial del 091 de los hechos y una patrulla acudió de inmediato al lugar del suceso. A su llegada, los agentes se encontraron de frente con el sospechoso que al detectar la presencia policial se puso delante de ellos con los brazos abiertos (en cruz) y comenzó a gritarles: «Había que animar el sarao un poco que estaba la cosa muy aburrida». Tras varios intentos verbales para que el hombre desistiera de su actitud y se cubriera el cuerpo con la ropa, el exhibicionista no acataba las instrucciones policiales y no quedó más remedio que, con el uso de la fuerza estrictamente necesaria, reducirlo e introducirlo en el coche policial.

El arrestado es un hombre, vecino de la barriada, de 57 años que está acusado de un presunto delito de exhibicionismo. Se da la circunstancia de que fueron muchos los niños que, ante la policía, relataron a los agentes que habían visto a este hombre desnudo paseando por la calle. Finalmente, el exhibicionista fue conducido hasta los calabozos de la Policía Nacional donde pasó la noche. Al día siguiente, fue puesto a disposición judicial.