Un grupo de refugiados ucranianos, acompañados de personal de la Cruz Roja de Menorca. | Josep Bagur Gomila

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Creu Roja Balears atendió en 2022 a un total de 2.224 personas refugiadas, cifras que supera de sobra las del año 2019 (1.821), que en sí fue un año récord si se observa la evolución de la entidad en los últimos años. De las más de dos mil solicitudes, destaca que 1.443 fueran por parte de mujeres. Desde la entidad territorial justifican la llegada de ucranianos y la apertura de las fronteras para entender esta tendencia al alza que ha registrado esta comunidad en el último año.

Este análisis forma parte del informe que proporcionó ayer Creu Roja a los periodistas en un encuentro informativo con motivo del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra el próximo 20 de junio. El objetivo de esta sesión fue dar a conocer a fondo el proceso de acogida de estas personas, así como resolver cualquier duda.

«La época de la COVID marcó una disminución en cuanto a la atención de los refugiados debido al cierre de fronteras, pero ahora se ha normalizado con su reapertura y hemos notado una entrada masiva, no solo de personas ucranianas, que en sí cuentan con un motivo específico, sino de gente procedente de Colombia y Venezuela, entre otros países», destacó la coordinadora del Área de Refugiados en la Creu Roja Balears, Rocío Redondo.

A día de hoy, el 52 % de personas dentro de este programa proceden de Ucrania; el 25 %, de Colombia y un 12 %, de Venezuela. El programa tiene tres fases, siendo la fase cero Primera Acogida; la fase 1, Acogida Temporal y, finalmente, la fase 2, la de Autonomía. Sin embargo, aunque es sabido por los propios trabajadores que un refugiado, cuando pide asilo, cree que se le va a conceder, no siempre es así: «La tasa de resolución sigue bastante baja, no obstante se debe seguir trabajando porque si una persona cree que tiene motivos argumentados para solicitar la protección, pero se la deniegan, habrá que estudiar y afrontar nuevas vías», comentó la coordinadora.

Por su parte, el abogado del programa Luis Ciges valoró que, a pesar de que las resoluciones favorables son pocas, «estamos viendo un cambio de criterio a mejor en la Oficina de Asilo y Refugio (OAR)». En este sentido, apuntó que desde hace muy poco, «se están reconociendo perfiles de violencia de género, así que creo que cada vez hay más sensibilización. La Oficina ha pasado de resolver positivamente solo 6 % de las peticiones a un 16 %». Ante todo, recordó que el tiempo medio para resolver un caso depende mucho del país de origen del solicitante. En Cuba, por ejemplo, el sistema es más lento que en otros territorios.