Manresa, este jueves, entrando a la sala del Parlament donde ha anunciado su renuncia | Teresa Ayuga

TW
6

El periodista Andreu Manresa ha presentado este jueves su renuncia como director general de IB3 aunque su mandato vencía en 2028.

Manresa (Felanitx, 1955) ha esperado hasta el final de su comparecencia ante la comisión parlamentaria de control de IB3 para anunciar que había entregado una carta con su renuncia al presidente del Parlament. Antes, ya lo había comunicado al Consejo de Dirección.

El hasta ahora director general –elegido en 2015 y que fue renovado en su cargo en 2022– ha indicado que era una «decisión muy meditada y nada improvisada». Ni el PP ni Vox, que son mayoría en el Parlament desde las pasadas elecciones, habían ocultado que su intención era que renunciara y estaban preparando un cambio de ley para facilitar su cese si no conseguían su renuncia. Incluso la consellera de Presidencia, Antònia Estarellas, había asegurado hace unas semanas que «Manresa va a lo suyo». El PP y Vox cuestionaban la independencia de Manresa y, este jueves, insistieron en ese argumento. Una diputada de Vox le llamó «sectario».

«Hasta aquí hemos llegado», dijo Manresa después de anunciar su renuncia y recordar que aunque la ley le ampara para seguir, pensaba que su marcha era lo mejor tanto para él como su equipo. «Me voy con las manos limpias y la conciencia tranquila», dijo para añdir que no podía continuar mientras se cuestionaba su «independencia y dignidad». Y añadió: «Si quieren cambiar la ley, cámbienla».
El Govern eludió ayer las valoraciones, argumentando que lo que suceda ahora es decisión del Parlament y que corresponde a los grupos administrar qué pasara ahora. En un mensaje grabado para la plantilla del ente que se difundió después de comunicar su decisión en el Parlament, Manresa dijo: «Ha sido una gran aventura que ha durado prácticamente ocho años. Hemos hecho la internalización y ahora la integración, hemos ganado muchos premios por los programas y somos líderes indiscutibles en los informativos».

La internalización

El compromiso del anterior Govern por la internalización (convertir al personal subcontratado en personal público) fue lo que llevó a Manresa a aceptar un segundo mandato pese a la complejidad de proyecto y a voces discordantes, incluso en IB3. También desde el nuevo Govern se escamparon dudas. Manresa ha revelado que sólo había tenido una conversación «de un minuto» con la presidenta Prohens. PP y Vox decidirán si cambian la ley o la mantienen tras la dimisión de Manresa. Con la actual, podrían pactar un nombre afín que saldría elegido por mayoría absoluta en una segunda votación, aunque en la primera se precisa una cualificada.