Fulgencio Coll, a su llegada a la reunión. | Teresa Ayuga

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Giro imprevisto en la crisis interna que atraviesa Vox Baleares, que queda temporalmente solventada. La dirección del partido se ha reunido este martes por la tarde de urgencia con gran parte de sus coordinadores en Mallorca, con motivo de la rebelión impulsada por quince regidores de la formación que amenazaron con dimitir si no cambiaba la forma de hacer del Comité Ejecutivo Provincial.

El encuentro se esperaba tenso, pero los dirigentes se han mostrado sorprendentemente conciliadores, quisieron escuchar e incluso aceptaron haber cometido errores de organización que prometieron no volver a repetir, según ha podido saber este diario. Las promesas de la dirección han permitido rebajar la crisis, al menos durante un tiempo, puesto que si no se cumplen, es probable que se reactive. A la cita acudieron varios miembros de peso, como Fulgencio Coll, Agustín Buades, María José Verdú y Sergio Rodríguez, aunque destacó la ausencia de la presidenta del partido, Patricia de las Heras.

Amenazas de muerte

Cabe tener en cuenta que uno de los quince regidores denunció el lunes ante la Guardia Civil que el domingo por la noche recibió una amenaza de muerte. A las 23.29 horas le llamó un hombre desde un número oculto y le advirtió de que «si siguen saliendo más noticias de temas internos de Vox, ocurren accidentes». También le preguntó cómo estaba su hija, colgando la llamada al finalizar la amenaza, según avanzó en exclusiva Ultima Hora. A causa de estos hechos la víctima sufrió un ataque de ansiedad. Este asunto se trató por encima en la reunión, pero fue condenado por los dirigentes.

Los temas internos a los que se refería el individuo tienen que ver con que una quincena de regidores de Vox en Mallorca haya denunciado a la cúpula porque no les tienen en cuenta. También censuran cómo se ha gestionado la asignación de cargos institucionales tras formar gobierno con el PP en diversos ayuntamientos y en el Consell de Mallorca.

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Agustín Buades y Sergio Rodríguez.

Asimismo, lamentan que, desde antes de las elecciones municipales del 28 de mayo, les hayan «vetado» al no dejarles opinar sobre la estrategia a seguir. Por este motivo, ya han amenazado con dimitir de sus cargos, lo que ha forzado a la cúpula a organizar una reunión urgente de este martes.

Los críticos cargan contra las decisiones de la dirección, pero no contra las personas que se han elegido para ocupar los cargos. Aun así, no entienden que habiendo otros regidores disponibles que desde el principio han formado parte de Vox se haya fichado, por ejemplo, a la dos exconselleras de Ciudadanos Margalida Roig (que antes ya estuvo en el PP) y Beatriz Camiña, como directoras insulares del Consell de Mallorca, información que también adelantó en exclusiva este diario.