arbalejo. El técnico del Alcázar, espera sumar el triunfo que le falta - Archivo

TW
0

Un triunfo más y al play-off. Así de sencillo lo tiene aparentemente el CD Alcázar de Luis Arbalejo para culminar su excepcional temporada esta misma tarde (18.30 horas) porque una nueva victoria, en este caso frente al Arroz Dacsa Almàssera le aseguraría virtualmente la tercera plaza y con ella su presencia en el play-off de ascenso. La derrota del Alginet, el viernes ante el Llíria, allana un poco más el camino a los mahoneses.

No lo va a tener fácil, sin embargo, el equipo alcazareño puesto que el rival llega a Menorca tras haber ganado 8 de los 12 últimos partidos. En su propósito también está disputar el play-off de ascenso por lo que necesita imperiosamente ganar en Maó si no quiere quedarse ya sin opciones. "Esto lo hace más peligroso, pero nosotros tenemos que ganar este partido, y más después del tropiezo del pasado domingo ante el colista", explica Arbalejo.

El Almàssera tiene en el alapìvot Babic, a su jugador referente con 18 puntos y 8 rebotes de media. Su otro estilete es el ex del Ciutadella, Iturriaga, un escolta anotador. Se trata de un equipo veterano, con oficio, que además está en buena dinámica aunque el Alcázar ya consiguió derrotarle en la primera vuelta, en su pista.

La inesperada derrota en el feudo del colista no ha dejado secuelas, explica Arbalejo, "no es que fuera un accidente pero de los cuatro partidos que hemos jugado en domingo hemos perdido tres. Madrugar tanto, el viaje y las largas esperas alteran los biorritmos y eso se nota después durante el partido. Esa derrota ha sido nuestro único fallo de toda la temporada, las otras habían sido ante equipos de arriba y ahora hay que repararla porque el final de la fase regular es muy duro para nosotros. Ganando al Almàssera lo tenemos prácticamente hecho".

Alaior Menorcarentals.com

Todo a ganar y muy poco a perder para el Alaior Menorcarentals.com Coinga que mañana domingo visita la cancha del líder del grupo E de la liga EBA, el platja Palma. Se trata de una misión casi imposible para los hombres de Nando Moya, si atendemos a que los mallorquines no han perdido ni un solo partido en su pista en toda la temporada y solo han caído en las canchas del Alcázar y l'Alfàs.