De altura. El Menorca Bàsquet firmó su mejor partido de la temporada con una gran defensa - Javier

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El Menorca Bàsquet demostró ayer que tiene sitio entre los más grandes de la categoría en un recital defensivo aderezado, por qué negarlo, en un fatídico día del Lleida en ataque (75-62).

El equipo de Josep Maria Berrocal, que dejó al Lleida en menos de 40 puntos hasta el inicio del tercer cuarto, supo abrir tanto a tanto el marcador hasta certificar una victoria con suficientes argumentos para aspirar a luchar por acabar en lo más alto de la tabla. El Menorca cierra su particular mes complicado de competición con cinco victorias y una derrota, ante el Canarias, y con un Oliver Arteaga intratable.

Frío. El Pavelló Menorca mostró una tímida acogida al partido, aperitivo para algunos del clásico de fútbol. Mejoró sensiblemente con el caluroso aplauso, y merecido, que el público brindó a Ricard Casas en su regreso a casa. Josep Maria Berrocal armó a Jiménez, Navarro, Matalí, Urko y Arteaga de entrada. No hubo canastas en los primeros dos minutos hasta que Matalí abrió la veda y Arteaga impuso su ley (5-0). La superioridad del pívot canario mandó a su homólogo Kale al banco con dos faltas muy rápidas.

El Lleida parecía enemistado con el aro y hasta el ecuador del cuarto no inauguró su casillero. Detrick, con cinco tantos, se echó a los catalanes, que acumularon un negativo 2 de 13 en tiros de dos, a la espalda. Arteaga con cinco puntos y tres rebotes espoleaba al Menorca pero era el Lleida el que enmendaba sus errores y recortaba el tanteo a 11-9 al final del primer acto.

Un 5-0 de salida dio ventaja al Menorca que, con Dani Pérez al mando, salió mucho más enchufado que el Lleida. Los locales empezaron a anotar desde la lejanía y un triple de Morentín (23-14) obligaba a Ricard Casas a solicitar tiempo muerto. Moncasi sumó sus primeros puntos como menorquín aunque mostró lo típico, que todavía le falta entrenamiento para conocer los sistemas.

El conjunto del Segre mantenía su escaso acierto de cara a canasta y fue Berrocal el que paró el partido. Sin necesidad de acudir a Arteaga en el segundo cuarto, los minutos iban pasando con Moncasi asentándose en la pintura y Morentín abriéndose buscando la sorpresa. Urko Otegi tomó el relevo al catalán y evidenció, una vez más, que lo suyo es compromiso con este club al arrancarle de las manos un rebote a Alzamora y anotar un 2+1 que hizo enloquecer a la grada (32-20) antes de caer en un choque con Vázquez en el que se lastimó la rodilla.

El descanso llegó con una polémica decisión de los colegiados que no dieron por válida una canasta legal sobre la bocina de Navarro. El Menorca Bàsquet enfiló el camino a los vestuarios con la máxima renta (34-22) y con una defensa sólida que no ofrecía facilidades al Lleida aunque de nuevo perdía demasiados balones (15).

Berrocal apostó por el mismo cinco en la reanudación y los dos equipos estuvieron mejor. El Menorca acudía a la baza de Arteaga, los catalanes no tenían argumentos para contrarrestar al canario. La renta se mantenía flirteando entre el +12,+13 y +14 (45-32 a 4'17'').

Un parcial de 9-0, con un Jorge Jiménez eléctrico al mando y un 2+1 de Matalí daba el +20 de ventaja a los menorquines y, lo más importante, dejaba al Lleida en la irrisoria cifra de 34 tantos. El primer triple del Lleida llegó a falta de 40 segundos para el final del tercer cuarto, a cargo de Feliu y sirvió para maquillar el espectáculo (54-37).

En el arranque del epílogo Jason Detrick advirtió que el Lleida ya parecía tenerle tomada la medida a los lanzamientos desde 6,75, 2 de 12, y el Lleida recortaba brecha 58-47. Jorge Jiménez se encargó de apaciguar la tímida reacción visitante aunque Ramsdell con un triple, se resistía a dejar escapar el partido (62-50 a 3'45'').

El Lleida logró abrir la defensa del Menorca y anotar canastas fáciles pero los locales contestaban al intercambio de golpes y a la victoria sólo le restaban 69 segundos para ser una realidad (73-56) cuando Ricard Casas, desquiciado, pedía tiempo. Sólo sirvió para prolongar la agonía antes de que Arteaga pusiera la puntilla (75-56) y el Menorca demostrara que puede estar entre los equipos de arriba y luchar por cualquier cosa.

Buen ataque, mejor defensa.