La sorpresa. Alba dio el salto de LF-2 a LF a mediados de la pasada temporada tras un buen arranque con el Conquero - basquetbalear.com

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"Si das un paso para atrás que sea para coger impulso y luego dar dos hacia adelante". Este consejo lo habrá marcado a fuego más de un entrenador a sus pupilos y ahora es el que han tomado las menorquinas Alba Vargas y Míriam Rollán. Las dos jugadoras, que el año pasado militaron en Liga Femenina y Liga Femenina-2, respectivamente, han decidido aceptar dos propuestas en una categoría inferior, Ourense de Liga Femenina 2 y Bahía San Agustín de Primera Balear, para seguir ligadas al baloncesto, tener más peso en el equipo y volver la próxima temporada con más fuerza que nunca.

La ferreriense Alba Vargas (1988) arrancó el pasado curso en el Conquero de la Liga Femenina 2 aunque su buen hacer no pasó inadvertido por el Sóller Bon Dia! de la máxima categoría nacional. La negativa de los andaluces a facilitar la salida de la ala-pívot propició que únicamente pudiera disputar cinco partidos en LF. "Fue una de las mejores temporadas de mi vida en todos los aspectos", destaca la jugadora, que añade que "pero los problemas económicos que atraviesa el club y todo el mundo en general han impedido que pudiera volver, aunque jugué mucho más de lo que me imaginaba".

Las ganas y la ilusión por jugar se mantienen muy vivas en la ex del Alcázar y del Ferreries "por eso acepté la primera proposición en firme de que dispuse porque hay muchas jugadoras sin equipo y a mi me garantizan cobrar y poder seguir viviendo de esto".

¿Y lo de volver a la élite? "Cada año que pasa veo que vivir del baloncesto es más complicado, no sé si aguantaré muchas temporadas más pero este año espero hacerlo lo mejor que pueda y si el próximo curso llega algo, que no lo espero, pues bien", reconoce. De momento, Gonzalo González, su técnico en el Pabellón Ourense, le ha dado hasta día 12 de septiembre para incorporarse.

El caso de Rollán no difiere en exceso. La jugadora firmó una notable actuación en el curso de su debut en LF-2 con 8 puntos y 3,9 rebotes en 27 partidos y 27 minutos por encuentro con un Finques Bons Aires que no pudo mantener la categoría. "Quizás la experiencia no ha sido tan positiva como esperaba, aunque he tenido partidos muy buenos, y he aprovechado para conocer esta competición profesional y aprender de otras jugadoras más que de pensar en hacer buenos números", explica Rollán, que tras concluir la Liga entrenó en el CTIB, gracias a una invitación de José Luis Alberola, entrenador del Centro de Tecnificación, "donde de verdad disfruté y aprendí muchísimo".

La alapívot, ex del Alcázar, se comprometió con el Bahía de Liga Balear. "Estamos pendientes de que nos digan si nos pagarán los billetes para saber si competimos a nivel Balear o en Mallorca aunque sea como sea el reto es ascender", matiza la mahonesa que antepone que "con esta opción puedo cursar el Grado Superior de Deportes, que son dos años".

¿Y Liga Femenina? "Ahora lo primero son los estudios, hacer un buen año y si el año que viene surge alguna oferta estudiarlo, si no seguiremos en Mallorca para acabar los estudios". Otra forma de dar pasos hacia el frente.