El menorquín, Àlex Suárez, en el centro de la imagen, en el último partido. | Paco Rodríguez (La Voz de Galicia)

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Máxima preocupación en el Monbus Obradoiro de la Liga Endesa entorno al ala-pívot menorquín, Àlex Suárez, quien no logra recuperarse del importante esguince de tobillo que sufrió el mahonés, a falta de poco menos de dos minutos para el final del encuentro ante el Betis del pasado día 24 de octubre, cuando Suárez se torció el tobillo derecho en una acción defensiva. Cuando ya se cumplen cinco largas semanas desde que el interior de Maó cayera lesionado ante los béticos, los servicios médicos del conjunto gallego ven como, si bien han diagnosticado ya que descartan daños en la articulación del ala pívot del Obradoiro, cada vez que el insular intenta forzar en una sesión de entrenamiento, acaba notando dolor.

Máxima cautela

El menorquín se ha perdido los cuatro últimos encuentros ligueros del Monbus Obradoiro, sin contar las ventanas FIBA. Su preparador, Moncho Fernández, desde la lesión ha mostrado mucha cautela sobre la situción de Suárez y su esperada vuelta a    las pistas, recordando que su tobillo está muy castigado, lo que complica y alarga aún más su reaparición. A la mínima que Suárez aprieta un poco más se resiente, lo que le obliga a detenerse, ñara mal suyo y de los intereses del Monbus Obradoiro, donde era un jugador determinante este curso cerca de la pintura. a teniendo molestias en cuanto incrementa la carga de trabajo. «Los plazos dicen que igual puede empezar a hacer algo la semana que viene, poco a poco con trabajo en pista porque al final estará fuera casi un mes. Requiere un trabajo de readaptación al esfuerzo y de readaptarse al equipo. La lesión va mejor pero va lenta», dijo su entrenador hace algunas semanas. De hecho, Edgar Vicedo,  alero y de ala-pívot, fichó este jueves dos meses para reforzar al equipo.