Tamayo ejecuta un tiro tras elevarse entre la defensa rival | Manolo Barro

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El Hestia Menorca, en un partido de agónica resolución, vio frenada su racha de dos victorias consecutivas por un Cornellà que por contra sí consigue alimentar su buena inercia, en tanto que marchó del Pavelló con su tercer triunfo seguido (69-70).

Un resultado, que además de motivar que el equipo catalán alcance al insular en la clasificación provisional de la conferencia Este, implica para el Hestia Menorca prácticamente desterrar las escasas posibilidades que todavía conservaba de aspirar a disputar la Copa LEB Plata (reducidas ahora a la mínima expresión).

Sendos fallos del alero esloveno Anej Orel desde el tiro libre a 0.3 segundos del término del partido (paradójicamente, el jugador balcánico apuntaba, en virtud de su notable acierto perimetral en el cuarto final, a figura del partido) condenaron al Hestia Menorca, que en cualquier caso acumuló otros déficits con antelación, sobre todo en el segundo y    tercer cuartos.

El partido, hasta el intermedio, destacó por vibrante, intenso, eléctrico, con ambos equipos abogando por una propuesta veloz. El grupo de Javi Zamora fragmentó su producción en diversos perfiles y espacios, por contra el Cornellà amparó su ataque en la calidad de Marcale Lotts (21 puntos para el ‘4’ americano, mejor anotador de la velada, y determinante en el triunfo barcelonés), siendo desde el exterior Raimón Carrasco su principal bastión (15 tantos).

Las alternativas, en el primer cuarto fueron una constante (5-4; 7-9; 13-15) hasta que, precisamente un par de aciertos de Lotts concedieron la primera ruptura en favor del Cornellà (17-24, primer cuarto). Una antideportiva de Sorokin sobre el omnipresente Lotts y la inquebrantable inspiración que este continuó detentando al abrir el segundo parcial, significaron la máxima diferencia en contra del Hestia Menorca (17-29 a 8:31; 27-38 a 4:08). Pero un par de triples, primero de Raül Timoner y luego de Álex Tamayo, este al límite de la posesión (35-38), valieron para aprisionar el marcador al alcanzar el descanso (35-40).

Tercer parcial

Marrow, con un enceste y un triple al abrir el tercer periodo, apretó más si cabe el marcador (43-44), pero el Cornellà, cuya zona obligó al Hestia Menorca a abusar del tiro exterior (9/32 en triples a lo largo del partido para los hombres de Zamora), se resistió a conceder la remontada (45-51 tras acierto de 6.75 de Carrasco). Pero una acción de Gueye bajo tabla y una antideportiva sobre Tamayo restableció el equilibrio máximo (52-54 para afrontar el cuarto final). Contrariamente a lo esperado, el Hestia Menorca no consiguió acercarse al empezar la definitiva manga, sino al contrario; Isaac Mayo, poco activo hasta entonces, estiró la ventaja del Cornellà hasta un +11 (52-63 a 7’).

El Hestia Menorca, al que el Cornellà estaba negando cualquier resquicio para jugar cerca del aro, lo volvió a probar desde lejos, pero sus fallos desde el triple precisamente contribuyeron a que la renta catalana no se viera alterada (53-65 a 5’ tras nuevo mate de Lotts). Hasta que Orel hizo su aparición. El joven alero esloveno, que solo firmaba dos puntos al terminar el tercer cuarto (finalizó con 12), hizo tres triples que, de lleno, rescataron las opciones de victoria del Hestia Menorca (en lo que también influyó como creció en defensa el equipo en esos térmicos instantes).

El primer triple de Orel dio para el 58-63; el siguiente, significó el 61-65 y el tercero que anotó en ese lapso de menos de cuatro minutos repercutió en el empate a 66, restando 3:11. Pura genética exyugoslava. Y un nuevo partido. Bintaufa, de atmósfera, sino gélida sí algo tibia hasta entonces, entró en combustión. Más si cabe después de una académica penetración de Raül Timoner para invertir la desventaja por vez primera en muchos minutos en favor del conjunto insular (68-67).

Eduard Arques, autor de 10 puntos, recuperó el mando para el Cornellà a un minuto (68-69), Orel, previo a sus fatídicos fallos, sumó un tiro libre, aunque ya erró otro, para empatar (69-69), Jiménez logró el 69-70, también en el 4.60 y la referida situación final, que castigó al Hestia Menorca con su cuarta derrota del año (69-70).