Raül Timoner se lanza al piso durante un partido de esta temporada; jugador de talento y con una ética de trabajo digna de elogio | Gemma Andreu

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El vestuario del Hestia Menorca ha tomado conciencia de que la presente no es una semana al uso. La cita contra el Sant Antoni de Ibiza, este sábado en Bintaufa (20.00 horas), para protagonizar el primer derbi balear desde que el conjunto insular aterrizara hace un cuatrienio en LEB Plata, así lo impone. Y a ello conviene el base alaiorenc del equipo menorquín, Raül Timoner Giménez (1997), único jugador autóctono en el roster de Javi Zamora y para quien, por razones obvias, el compromiso es mucho más que un simple partido.

«Estamos en una semana muy importante, es el primer derbi que jugamos; sí, en pretemporada nos vimos las caras con el Sant Antoni, pero no era un partido oficial, ahora sí y lo afrontamos con muchas ganas», expone el base forjado en las factorías de Jovent y Barça, y con pasado en el baloncesto universitario norteamericano.

Un derbi al que será implícito, junto con la lógica dosis de emotividad que desprende la posibilidad de poder derrotar a un rival regional, el valor de medir fuerzas con uno de los proyectos más poderosos de la categoría, el Sant Antoni, que además aspira a ser finalista de Copa (sus opciones dependen de ganar en Maó). Un partido, por tanto, que concentra todos los ingredientes, en su preámbulo, para ser catalogado de ‘grande’, y que, en palabras de Raül, el Hestia Menorca afronta con garantías de triunfo.

«Venimos de sufrir contra el Alginet, un partido que terminamos resolviendo con una remontada de carácter, en la que mostramos el orgullo que tenemos como equipo, pero tenemos muy claro que el Sant Antoni es un rival muy duro, que solo ha sufrido dos derrotas... será un partido ‘chulo’», analiza el base de Alaior.

Recorrido

Y si bien el récord (10-2) y la racha de seis victorias consecutivas que detenta, son aspectos de lo más ilustrativo acerca de la envergadura y potencial del Sant Antoni, el cuadro ibicenco se presentará en Maó tras un mes sin jugar (la covid le ha obligado a suspender sus tres partidos de 2022, empezando por el derbi, que debió jugarse el pasado 8-E). Esa posible ausencia de ritmo competitivo, ¿en qué medida pueda ayudar al equipo menorquín?. «Nunca se sabe... Alginet llevaba un mes sin jugar cuando la semana pasada se enfrentó a nosotros y salieron ‘como motos’, por lo que en ese sentido puede ser un factor que juegue a nuestro favor, por la posible falta de ritmo, pero también puede ser un factor contrario a nuestros intereses, porque ellos vendrán con más ganas después de tanto tiempo sin jugar, y lo digo también por propia experiencia... cuando a nosotros nos tocó parar, luego vuelves muy motivado», analiza el jugador del Hestia Menorca.

Desde un punto de vista táctico-técnico, Raül tiene claro que para superar al Sant Antoni «debemos tratar de llevar el partido a nuestro terreno». «El Sant Antoni es un equipo que juega muy cerrado, y es cuestión de intentar imponer nuestro juego alegre, veloz, intenso, de muchas posesiones... hay pocos equipos que puedan soportar nuestro ritmo de juego, y si logramos que se juegue a lo que queremos, habremos dado un gran paso», desmenuza Raül.

Aparcando el derbi por un momento, abordamos al director de juego insular en relación al conjunto de la temporada que hasta el momento está desarrollando el Hestia Menorca. ¿Tal vez sería posible contar con algún triunfo más?

«Estamos en una liga muy complicada, igualada, hemos tenido alguna baja importante... y lo cierto es que cualquier equipo puede ganarte. Sí que se han producido algunas derrotas, como la de Cartagena, contra La Roda en Bintaufa o en Albacete, en que nos dejamos remontar, que tal vez se podrían haber evitado, pero todo va un poco con la plantilla tan joven que tenemos; excepto tres jugadores, el resto carece de experiencia en LEB Plata, por lo que nos encontramos también en un proceso de adaptación», responde al respecto.

Por último, Raül reconoce que el brote de covid que mantuvo al Hestia Menorca ‘out’ durante los días posteriores al parón navideño ya está superado, aunque no esconde que afectó «al estado físico» del grupo, pues fueron muchos días sin entrenar, y en algún caso, algún jugador apenas entrenó tres días antes de volver a jugar».