Kravtsov progresa a canasta ante la defensa de un rival | Gemma Andreu

El Hestia Menorca ya sabe lo que es perder un partido oficial, sensación que le había sido desconocida hasta el pasado fin de semana a lo largo de la actual temporada, al perder en su pista con el CB Prat. Se trata, por tanto, de una situación inédita en los últimos meses.

Primera derrota

El Hestia Menorca, a raíz de caer ante el CB Prat, 70-73, lo que significa su primera derrota de la temporada y en su propia pista, ha perdido su condición de invicto. Por añadidura, este traspiés implica el fin de la mejor racha del conjunto insular, que nunca antes había arrancado una campaña con seis victorias consecutivas en las primeras seis jornadas. En toda la liga, solo el Tizona Burgos, líder en la conferencia Oeste, preserva el estatus de imbatido (7-0).

Clasificación

Esta primera decepción del Hestia Menorca propicia que la clasificación de la conferencia Este se comprima en su zona alta. También producto de otros resultados. Así, el colectivo de Javi Zamora, con un récord de 6-1, sigue siendo líder. Justo por debajo, a un partido de diferencia, orbitan cuatro equipos, que comparten el segundo lugar; CB Prat, Class Sant Antoni, Maderas Sorli CB Benicarló y Fibwi Palma, que presentan un 5-2. A dos triunfos de la cima, en sexta posición, reside el filial del Gran Canaria, 4-3.

Adiós racha

Con esa derrota, además, el Hestia Menorca ha dejado de ostentar la mejor racha abierta de la conferencia Este, ‘honor’ que ahora acredita el Class Sant Antoni, con cinco victorias seguidas. Los de Ibiza, luego de perder en las jornadas 1 y 2, contra Benicarló y Hestia Menorca respectivamente, lo han ganado todo desde ese entonces. El reciente verdugo del cuadro menorquín, el Prat, precisamente exhibe el segundo mejor lapso del Este, con cuatro victorias consecutivas, al igual que el Fibwi Palma. La mejor trayectoria de la temporada, y aún abierta y susceptible de incrementarse por tanto, la firma el Tizona Burgos (7-0), al frente del otro segmento de la liga.

Motivos

El mismo Javi Zamora, al término del encuentro ante el Prat, en la noche del sábado, admitió que las causas de la derrota, además de por la solidez y oficio del rival, devino por algunas mermas propias. En ese sentido, la falta de acierto, que derivó en bajos porcentajes de tiro en algunos pasajes del partido, lo que justamente motivó las mayores diferencias en favor del Prat, y el no poder igualar el físico del conjunto catalán, repercutieron, claramente, en el desenlace final para desgracia de un Hestia Menorca del que, por otra parte, cabe poner en valor su capacidad de reacción y por rebelarse ante lo que se llegó a presumir un cómodo triunfo visitante; hasta el punto de incluso tener una doble opción de forzar la prórroga.

Arbitraje

Es, tal vez, un mal endémico del arbitraje español. La permisividad que a menudo muestran los jueces en el momento de detener según qué tipo de defensas. El paradigma Árvidas Sabonis, ocurrido en nuestro país hace ahora tres decenios, no deja de tener reflejo en el presente. Al superlativo pívot lituano, que en su etapa ACB jugó en Valladolid y Real Madrid, le señalizaban, en su favor, una de cada cinco faltas que padecía. Todo valía con tal de ‘igualar’ la competición, lo que más concretamente suponía desvirtuarla. Salvando las distancias, un caso similar sucede con el pívot del Hestia Menorca ‘Slava’ Kravtsov, al que atizan y neutralizan con armas más allá de la legalidad del juego. El exNBA es un biotipo de jugador sin émulo en el estadio LEB Plata, de ahí que el campo táctico para contenerle abarque el más amplio manual de lo ilícito. En ese orden, se entiende hasta comprensible el enfado de Javi Zamora, que por cierto terminó descalificado por doble técnica por segunda vez en su carrera. No obstante, el preparador madrileño supo estar a la altura de las circunstancias y rechazó enjuiciar la actuación y actitud de los colegiados en el post partido, «no hablo de los árbitros, menos después de haber perdido», dijo, y apeló a la cultura y valores del club. Tal vez sería el momento, a nivel institucional, de plantear un cambio en el ‘libro de estilo’. Un club ‘grande’ como es el Hestia Menorca dentro de esta liga, no debe ‘tragar’ con según que situaciones.

Popic

El pívot austriaco sigue sin debutar. Y aunque esa baja no está siendo gravosa en lo económico, el sábado sí se echó en falta la opción de poder recurrir a mayor tonelaje interior en según qué fragmentos del partido. Cuando la racha de triunfos iba ‘in crescendo’, obviamente apenas se echó en falta la figura del exjugador de la Cibona. Pero el sábado fue otro guión y tal vez, con otro recurso en la zona, el Hestia Menorca podría haber alterado el desarrollo del mismo.

Respuesta

Ahora, la gran incógnita es la respuesta que será capaz de ofrecer el Hestia Menorca tras su primera decepción, puesto que además se enfrasca en un trecho de calendario de lo más exigente. Su próximo rival, el domingo siguiente, será el Benicarló, uno de los cuatro equipos que comparten la segunda posición de la clasificación y que la pasada jornada recuperó el triunfo, al ganar en pista de L’Horta Godella. El duelo será en el Baix Maestrat, sin lugar a dudas, una prueba de gran rigor que servirá también para calibrar la madurez del grupo luego de sufrir su primer revés del año. Tras ello, devendrá la cita en Maó con el ‘renacido’ Fibwi Palma, un recién descendido que ha entrado en racha (cuatro victorias seguidas), un derbi colosal y otro test de altura.

El apunte

‘Slava’ Kravtsov, líder en anotación y faltas recibidas de toda la LEB Plata

Discurridas siete jornadas de fase regular, el pívot ucraniano del Hestia Menorca, ‘Slava’ Kravtsov, se muestra preponderante en algunos de los apartados estadísticos más relevantes.

El exNBA es el mejor anotador de la conferencia Este y de toda la liga (18,86 puntos por cita), es también el jugador que más faltas provoca (7,57 por partido, que serían más con un criterio arbitral más ecuánime).

Además, Kravtsov es el segundo jugador de la liga que más valora (24,7 créditos por partido). Un jugador diferencial en toda regla.