El líder del Movistar Team, el mallorquín Enric Mas, junto a Albert Torres, este jueves en Dinamarca | Movistar Team

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«La presentación me impactó, la cantidad de público que había me puso la piel de gallina y lo disfruté mucho y creo que no era muy consciente de lo que estaba viviendo porque fue todo muy rápido», Así, desde Copenhague y en exclusiva para «Es Diari», Albert Torres relató lo vivido este miércoles en la presentación a horas del ‘sus’. «En el hotel cogí conciencia y pensé en los momentos complicados hasta aquí y de los que nos hemos sabido levantar siempre para lograr que este sueño que de pequeño se cumpliera».

Física y mentalmente el ciutadellenc decía este jueves verse «preparado, en el sentido de que la experiencia de los dos Giro de Italia me da la tranquilidad y seguridad de afrontar una carrera de tres semanas, si bien es cierto que estamos ante el Tour, la carrera por excelencia, y es totalmente diferente», avisaba el insular. «Cuando uno se presenta a una carrera con la motivación y determinación de hacer su mejor trabajo para el líder del equipo, es algo que deseas, me gusta y sobre todo quiero devolver esta confianza que el equipo ha depositado en mí», añadía Torres, cuya participación en el Tour, «me hace feliz y sé que es una carrera que me va a marcar un antes y un después».

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En cuanto a su papel en el Movistar, ya cuando le llamaron para estar en Francia, «tuve claro cuál iba a ser mi rol, desde un primer momento. Todos mis compañeros del Tour tenemos un único objetivo, que es intentar ayudar a Enric Mas para que esté en lo más alto posible, en el podio», exclamaba el ciutadellenc, recordando, sin tapujos, que la ronda gala son «tres semanas muy complicadas, de muchos nervios y tensión; con recorridos complejos y mucha montaña, por lo que creo que el Movistar está bastante compensado para afrontar esta edición con las máximas garantías».

Días en los que Torres recuerda cuando se fue de casa a Palma, con apenas catorce años, «para descubrir el ciclismo. Hablaría más de esa niñez, en la que siempre tenía claro que podía ser ciclista. He visto mucho ciclismo por TV, he crecido con la época de Miguel Induráin en su máximo esplendor con sus Tours y eso te deja una huella muy marcada en la mente. Poder vivirlo en primera persona me va a impactar, con la ilusión de un niño», cerraba, feliz.