La situación del club, si no se arregla, tendrá como consecuencia próxima la retirada del equipo - Archivo

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La Navidad no ha edulcorado la agónica situación del Sporting Mahonés cuyo camino parece inducirle, inevitablemente, a la retirada de la Segunda División B durante el mes de enero. Desprovisto de soluciones, escéptico en torno al interés del inversor italiano Fabio Cordella para tomar las riendas de la entidad porque no ha vuelto a dar señales de vida, y aguijoneado por la deuda que crece día a día, su futuro en la Liga parece tener próxima fecha de caducidad durante el mes de enero.

La Federación Española ha respondido al club que preside Paco Segarra que, en aplicación del reglamento, no le podrá permitir incorporar a nuevos jugadores para cubrir las bajas de los que ya han abandonado el club, mientras no pague los 107.000 euros que es el importe total de las denuncias que han presentado en su contra a través de la AFE todos los futbolistas del plantel, salvo Sergio Martínez.

La FEF comprende las alegaciones del Sporting pero ha indicado al club que no puede hacer excepciones porque crearía un precedente incorrecto, aún a riesgo que la entidad se vea obligada a retirarse de la Liga por falta de efectivos. "Entienden nuestra postura, valoran que les hayamos reconocido la deuda a los jugadores con la carta de libertad, y saben que pueden dejarnos sin poder continuar con el perjuicio que causaríamos a los jugadores que sí siguen, pero dicen que el reglamento está así y no pueden hacer excepciones", explicó ayer a este diario el portavoz del club, José Pons.

De todas formas el Sporting aún confía en que la Española reblandezca su postura entendiendo el desamparo en el que se quedaría el club para seguir en la LIga dada la ausencia de futbolistas. En este sentido el club, probablemente, buscará la mediación de los federativos baleares para que defiendan su postura ante la comisión mixta de la RFEF.

El equipo regresa a los entrenamientos el día 2 de enero con sólo 13 efectivos, dado que a los ocho que han comunicado su marcha, se ha unido el lesionado Jeroni Coll. Ante el Llagostera, contando con que regresarán los 13 disponibles salvo que alguno decida no hacerlo, Borsot no podrá contar además ni con Biel Medina ni con Moyano, ambos sancionados por acumulación de tarjetas. Es decir que el técnico catalán tendrá a 11 jugadores de campo, de los que deberán jugar diez, más el portero del juvenil, Marc.

Superado este partido, si la situación no ha variado será cuando la directiva deberá tomar una decisión para afronta el siguiente encuentro, primero de la segunda vuelta, que será de nuevo en Maó frente al Gandía puesto que se inicia la segunda vuelta. La junta, en todo caso, tiene claro que no podrá seguir adelante con 13 futbolistas más los que precise del equipo juvenil porque queda demasiado campeonato por delante.