Un inconveniente peligroso. Un muro que separa el campo de fútbol de una cantera anexa se derrumbó por culpa de la gran cantidad de agua que cayó el pasado fin de semana - A.C.

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Las instalaciones de Son Marçal, en Ciutadella, requieren de una actuación rápida y contundente. El último temporal que azotó la Isla provocó el derrumbe de un muro que da a una cantera particular colindante con el campo donde actualmente entrenan más de 300 jugadores del Peña Orient y del Penya Ciutadella. El club espera que el Ayuntamiento corra con los gastos para arreglar un tramo muy peligroso.

De momento, Pedro Genestar, concejal de Servicios Generales, e Inmaculada González, encargada del área de Deportes, acudieron a la zona afectada en representación del Consistorio para ver en primera persona los daños para que el Ayuntamiento tome medidas.

"El peligro es real porque la cantera del vecino es muy profunda y ya de por si no está bien señalada", explica Francesc Pons, presidente del club, que añade que "hace años que pedimos una solución porque la valla que separa está en muy mal estado".

Ahora el Ayuntamiento ha colocado una vaya temporal a la espera de ver si se aprueba una partida con carácter urgente.