Marc Urbina. El goleador menorquinista repitió diana en dos ocasiones para aminorar el resultado - Javier

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Suspendido. El Menorca juvenil no tuvo fortuna en su arranque de temporada. Los pupilos de Juan Romero visitaron el Camp del Centenari de Badalona y se toparon con un equipazo y con un fortísimo temporal que les impidió terminar el choque.

El balón comenzó a rodar bajo tímidas gotas de lluvia que poco a poco se fueron incrementando. Los de Menorca empezaron muy fuerte y trataron de buscar la espalda de la zaga badaloní con pasadas al hueco para Rikcy que no encontró la manera de superar a los centrales azulones.

A medida que avanzaba el primer tiempo, los de Javi Cuesta se fueron adueñando del esférico y acularon al Menorca en su propio terrreno de juego. Los isleños trataban de zafarse de la presión infligida por los catalanes, pero se veían superados en físico y velocidad. Las puntas de lanza del Badalona unidas a la solidez de Doudou en el centro del campo, daba equilibrio al conjunto local e impedía a los de Juan Romero poder desplegar su mejor fútbol.

Con la posesión del cuero, las ocasiones no tardaron en llegar. La primera la tuvo Doudou desde fuera del área y poco después, Pau lo intentó desde la frontal. A partir del minuto 17, llegó el festival de Fernando. El cancerbero procedente del Andorra demostró ser un excelente guardameta y fue decisivo con dos intervenciones de mucho mérito. La primera al rechazar un balón a bocajarro de David desde el interior del área y la segunda al salir valiente en una internada de Pau por la derecha.

La intensidad y el ritmo imprimido por el Badalona fue menguando y eso lo aprovechó el Menorca par lanzarse al ataque.

Ricky se movió muy bien entre líneas y en una acción individual provocó los nervios del banquillo azulón. El ariete menorquín recibió en la banda y tras deshacerse de Lázaro, encaró a Doudou que se la rebañó en el último suspiro.

Rebasada la media hora de partido, el cielo se enfureció y los relámpagos pintaron un escenario cada vez más impracticable.

Los jugadores sufrían para poder desarrollar su fútbol y la pelota se detenía en cada acción. Las dudas asolaban el Centenari y se llegó al descanso con la incertidumbre de si se podría disputar o no la segunda mitad.

El colegiado decidió que se reemprendiera el duelo, pero en el 52' lo suspendió definitivamente. Ambos equipos acordaron detener el partido y deberán fijar una nueva fecha para terminar los 40 minutos que todavía le restan al encuentro.