Los jugadores del Sporting de Mahón eufóricos celebrando el título tras igualísima tanda de penaltis | Josep Bagur Gomila

TW

El Sporting de Mahón consiguió ayer su primer título de Copa en su segundo año de vida en una buena final que se decidió en la tanda de penaltis con un gol definitivo obra de Camacho. El Sami por su parte ofreció una gran imagen y si se hubiese proclamado campeón también hubiera sido justo.

El juego presenciado en la primera parte respondió a las mejores expectativas porque resultó ameno, y además cada ocasión clara creada acabó en el fondo de las mallas. Mejor manejo del balón del Sporting, con un juego más elaborado pero ambos equipos en busca de la meta rival lo que fue un regalo para la numerosa presencia de aficionados.

En el minuto 5 se adelantaría el Sami en el marcador. Fue una mediavuelta de Juan Martínez, al larguero, y Castro, atento, solo tuvo que empujar el balón a la red.

Sin embargo, el Sporting de Mahón no tardó en reaccionar y 7 minutos después Joan Barber robaba un balón en la medular, hacía jugada individual y su disparo desde la frontal del área, batía a Aram, ajustado al palo.

Los mahoneses se crecieron tras el empate aunque el Sami llegaba también con peligro en balones colgadas al área ante la inseguridad que mostraba el meta Cris. Sin embargo el equipo de Noval no falló en su segunda llegada clara. Pase entre líneas de Joan Barber y Billy, de magistral vaselina, batía por segunda vez a Aram sobre la media hora de juego.

Hasta el descanso hubo idas y venidas pero fue Lucas quien pudo empatar tras una mala salida de Cris aunque su disparo fue al larguero.

La segunda parte de la final fue de nuevo un duelo de poder a poder. El cuadro de Tóbal Tudurí volvió a demostrar una gran personalidad, como hace justo una semana en el mismo escenario, donde fuer capaz de eliminar al Ferreries. La primera llegada, sin embargo, fue a cargo de los mahoneses. Un disparo de Billy fue atajado por Aram. A partir de aquí el cuadro de Ciutadella tomó el mando del partido en busca del empate.

Castro controló el esférico en el interior del área y su disparo fue repelido por el larguero. El rechace le cayó a Kevin, que fue objeto de un claro penalti, cometido por el meta Cris. Lo lanzó el propio Kevin, anotando el 2-2. Era el minuto 66, y de nuevo la final estaba igualada, emocionante y vistosa para la numerosa afición congregada en Ferreries.

Ambos conjuntos, hasta el final de los noventa minutos, buscaron con ahínco el gol que les diera el título, sin especular. No hubo muchas ocasiones claras para deshacer las tablas. Una bonita pared entre Juan y Kevin fue abortada por la zaga sportinguista. Por parte mahonesa, la tuvo Mica. Su disparo desde la frontal fue atajado por Aram en dos tiempos. La última ocasión fue para el Sami. En el minuto 86, un disparo de Castro se marchó fuera rozando la cruceta.

El partido murió y la resolución quedó para los penaltis en una tanda interminable. Tóbal Tudurí dio entrada al meta suplente Oscar, más especialista aunque no pudo detener ninguno de los siete que lanzó el Sporting. Se llegó al empate a cinco tantos y la muerte súbita decidió. El juvenil samista Grajales falló, lo paró Cris, y Camacho marcó. El Sporting, campeón.