El vestuario gualdiazul se ha avezado a las celebraciones. | DAVID ARQUIMBAU

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El Atlético Villacarlos apuntaló el domingo un nuevo tramo del rumbo fijado por los responsables directivos y técnicos de la entidad para su equipo insignia, el juvenil de Liga Nacional. El triunfo logrado por la mínima (1-0) sobre el Mallorca, tercer clasificado, asegura virtualmente una temporada más en la categoría.

«En agosto partimos del puesto 18. Todos los equipos estaban por encima de nosotros. Por recursos humanos, instalaciones, material, masa social. Y lo siguen estando, con la diferencia que todo el trabajo realizado hasta la fecha nos da ahora el resultado que deseábamos. Tenemos a diez rivales superiores por detrás, porque el fútbol no es matemático», razona José Luis Bahamonde, el entrenador villacarlino.

Con 38 puntos acumulados, el Villacarlos ha abierto un trecho notable con el tercer clasificado por la cola, el Juventud Son Oliva (21). E incluso con los dos siguientes clasificados, por si aconteciera algún descenso extra en función de la trayectoria de los representantes baleares en la División de Honor.

El Villacarlos afianza el rumbo que tendrá continuidad por la juventud del actual plantel y la generación cadete que aguarda para dar el correspondiente salto. Ahí radica el mérito del objetivo alcanzado, «salimos con 3-4 jugadores con experiencia en la categoría, el resto son de primer año y hemos tirado cada jornada de varios cadetes, algunos con un protagonismo relevante», desglosa el técnico mahonés.

El futuro está asegurado, «si no nos olvidamos que somos Es Castell», advierte Bahamonde, «que no debemos desviarnos de la línea que nos ha permitido ascender, descender y volver a subir sin que se fuera un solo jugador».

El responsable deportivo de esos ascensos afirma que «probablemente estamos ante el mejor momento deportivo del fútbol base, en los cincuenta años de historia de la entidad. Algo habremos hecho bien y que conviene cuidar, mantener y reforzar».

De hecho, el equipo se ha nutrido en los últimos ejercicios de jugadores procedentes de otros clubes del levante insular. En este sentido, Bahamonde expresa que de las últimas ocho jornadas espera «acabar bien la temporada. Hacer algo más es muy complicado».

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