El Atlético Villacarlos nada pudo hacer contra el FC Barcelona. | Gemma Andreu

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La misión imposible que sobre el papel suponía para el Atlético Villacarlos, detener al Barcelona, se desvaneció a los dos minutos de partido con el tanto de Ángel tras una falta sacada con rapidez que evidenció la falta de concentración del conjunto de Es Castell en esa acción. Ante estos transatlánticos de la categoría si no se sale al doscientos por cien, y en ocasiones no es suficiente, en todos los aspectos, no hay opciones de éxito.

A partir del gol, roto el planteamiento trabajado a lo largo de la semana -presión alta que funcionó antes del gol- el encuentro fue lo que quiso el conjunto del recién llegado Sergi Milà al banquillo azulgrana que metió al equipo de Joan Melià en su parcela a través del balón. Encaminó el choque al descanso y resolvió en la reanudación no sin antes disponer el once menorquín de la gran ocasión para ponerle algo de picante al duelo pero al igual que frente al Girona, del posible 1-2 se pasó al 0-3 y todo decidido.

El Villacarlos reiteró errores pretéritos que costaron goles al igual que mostró que esa línea trazada en las últimas jornadas es la correcta pese a la severa derrota sufrida frente a un rival que persistió hasta el pitido final sobre el marco de Raúl, lo que se exige a estos equipos profesionales.