Alfredo Duro, durante la entrevista que concedió a este diario; tras él, al fondo, la típica ‘paret seca’ menorquina, parte fundamental del paisaje insular que tanto ha enamorado al periodista madrileño | S.Z.

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Alfredo Duro Orejón (Madrid, 1961), uno de los tertualianos estrella del célebre programa de Mega, ‘El chiringuito de jugones’, que conduce y lidera Josep Pedrerol, repite verano en Menorca. A pocas fechas de reanudar su actividad profesional, que ocurrirá casi a la par que el retorno de la competición de Primera División, nos reunimos con él para abordar diversos aspectos relativos a la actualidad deportiva, algunas de sus vivencias en el mundo del periodismo y por supuesto, su amor por la Isla, ya totalmente incondicional, según nos confiesa. Voz a uno de los rostros de ‘El Chiringuito’.

Un año más en Menorca. Se deduce, al repetir presencia, que a Alfredo Duro le gusta la Isla.

—Menorca nos encanta, nos ha atrapado, todo el mundo me hablaba maravillas de ella y gracias a la relación con Zaca y con Sol tuvimos la posibilidad de venir el año pasado, fue un amor a primera vista que siempre nos acompañará y repetiremos las veces que haga falta.

¿Qué es lo que más le agrada o atrae de la Isla?

—Hay un punto que la diferencia mucho de Mallorca o Ibiza. La sensación de que en Menorca todo es mucho más reposado, calmado, tienes tiempo para ti mismo. Y la cercanía con la gente, sin tener nada que ver con los menorquines. La gente aquí es un encanto, amable, elegante y sabe estar.

¿Algún rincón que le seduzca especialmente?

—Es Caló Blanc (en Binissafúller). Otro amor a primera vista, no salimos de ahí. Hemos conseguido tener una zona, que parece que la propia cala es recíproca y te la reserva. Las sensaciones fueron excelentes desde el primer día. Este año ha sido nuestro lugar, el año que viene será otro. El año pasado fue diferente, vimos Ciutadella, Fornells, Maó. Soy activo en vacaciones, no soy de hotel y hamaca, me gusta hacer cosas. Y aunque creo que eso de que desconectar en vacaciones es un ‘topicazo’, aquí he podido tener tiempo para mí.

Menorca es también un sitio ideal para recargar las pilas de cara a una nueva temporada en ‘El Chiringuito’. Queda poco para el retorno, se les echa de menos.

—Como dice la canción, volvemos el 8 del 8. Y luego, mi aportación personal; volvemos una semana antes del segundo aniversario del 2-8, que fue el 14 del 8 de 2020.

Un año en cualquier caso extraño, por aquello del Mundial en noviembre.

—-Sí, estamos todos atentos, a ver como nos manejamos con el Mundial en noviembre. Nos ha venido bien parar un mes después de dos años sin interrupciones, y eso que al tercer día de vacaciones la gente ya nos preguntaba cuando volvíamos, que nos echaban de menos. Además tengo muchas ganas de que empiece la temporada por que miro a mi alrededor y me pregunto qué ha pasado en el último mes, de donde salen tantas copas de Europa que ha ganado el Barcelona, y eso que todavía ni había podido inscribir sus fichajes. Tengo ganas de llegar a la ‘trinchera’ y cargar mis utensilios, pues estos están disparando mucho. Habrá que ver si vivimos otra vez el gran batacazo. Parece que han descubierto el nuevo mundo futbolístico, pero recuerdo a todos que todos sabemos qué equipo ha ganado la Liga y la Copa de Europa, y no iba de azulgrana.

¿Puede darle comprensión al proceder del Barcelona en el mercado, a su capacidad para fichar?

—No. Nadie lo entiende, creo que ni Laporta. Tengo ganas de volver a ‘El Chiringuito’ para que alguien me explique como con 1.200 millones de deuda pueden obrar así… A partir de ahora habrá un antes y un después de las palancas. Yo se lo que es la palanca de mi coche, o las palancas que se han utilizado en este país para determinadas cosas, pero no tenía ni idea de que una palanca te servía para, sin tener un ‘pavo’, salir al mercado a fichar como el que más. Esto es una filfa. Hay gente que ha visto como su equipo del alma descendía de categoría por que debían cuatro duros y no podían pagar, ¿qué les contamos? Esto es un atraco, la sensación que tiene la gente es que el Barcelona, por lo que sea, goza de una impunidad en el tema económico que al resto se les niega. Claro, como que nos cuentan que Pedri, canterano de Las Palmas y que probó con el Madrid, y Gavi, son de su cantera...

¿Ve al Barça con posibilidades de poder competir con el Real Madrid esta temporada?

—Prefiero un Barça competitivo qué no hecho pedazos, la verdad. Ver al Barça a 15 puntos no me emociona y yo también vivo de mis emociones. Le veo mejor. Ha llegado gente resolutiva, como Lewandowski, el gol se merece mucho respeto, aunque por ejemplo Rodrygo mete goles en Champios y algunos no le dan valor. Atrás, donde tenía muchos problemas, se está armando y en el medio también está solucionando sus problemas. Tus ves la alineación del Barça, y cuidado.

¿Vislumbra una liga de dos o considera que el Atlético podrá estar ahí?

—Después de lo del año pasado, no le veo. Pero creo que también debido a que el propio Atlético no se da ese punto de auto exigencia, se ha acostumbrado a vivir en algo que en el Barça o en el Madrid sería inconcebible, pero que en el Atlético se permite. Y no digo que sea ni bueno ni malo, pero se han creído eso del partido a partido para todo. El año pasado, por cantidad y calidad, tenía más plantilla que nadie.

¿En qué falló entonces?

—Creo que uno de los culpables es Simeone. Su ciclo está agotado, su idea, después de tantos años, tiene menos fuerza en el vestuario. Y no digo que no puedan ganar a cualquiera, pero la fuerza de esa idea que tuvo aquel Atlético que llegaba a finales de Champions ha ido desapareciendo. Creo que incluso ellos querían algo más estético y al final, por lo que sea, vuelven a la estela de Simeone. El Atlético tiene jugadores, capacidad de poder dominar, que a veces te preguntas, ¿por qué no lo prueban? y eso también se lo plantea mucha gente del Metropolitano, aunque no quieran reconocerlo.

¿Y si llegara Cristiano, podría dar ese salto?

—Cristiano, de ninguna manera fichará por el Atlético. A mi me basta lo que Cerezo me dice. Además de que no puede ser y jamás se lo perdonaríamos a Cristiano, que ya forzó la máquina para salir del Madrid, que allí creo que influyó lo de Hacienda.

Hablando de candidatos, en el futuro, ¿ve posible una Real o un Athletic de los 80, ganando ligas?

—Con el control económico aplicado hasta sus últimas consecuencias, sí, pues igualaría la Liga. Los derechos de televisión, si siguen creciendo, motivará que los clubes más modestos tengan más dinero y puedan proteger mejor su patrimonio, su cantera, y serán más fuertes. En Inglaterra, en 2015, ganó la liga el Leicester... se tienen que dar situaciones complejas. Pero mira el Sevilla, este año se lo llegó a creer, ha mostrado ambición, y si algún año Madrid y Barça no están bien, alguien se puede meter ahí. El Villarreal le ganó al Bayern, casi se mete en dos finales y están haciendo las cosas bien.

La Superliga. ¿Mataría el fútbol?

—Mira, en los años 50, cuando nace la Copa de Europa, muchos decían que eso sería el fin del fútbol... el fútbol evoluciona y el problema de la Superliga es que se explicó mal. La Superliga no está en contra de las ligas nacionales y en el mundo del fútbol existe un problema económico real, y los problemas que pueden tener clubes como Getafe o Mallorca no son a causa de la Superliga sino que cada uno tiene su realidad. Hay que explicarlo bien, aquello se planteó que iba a ser como una NBA cerrada y no es así. El club poderoso lo único que intenta es reorganizar una competición que de por sí marca diferencias. Ahora van cuatro equipos por país, pero antes solo iba al campeón liguero a la Copa de Europa y nadie se quejaba.

El Chiringuito. Se ha convertido en un producto de referencia. ¿Considera que el programa supo en su momento optimizar mejor que nadie aquella rivalidad que se forjó entre Barça y Madrid con Guardiola y Mourinho, que tal vez exista un antes y un después de aquella época?

—Creo que hay muchas claves, y la principal se llama Pedrerol, que ha tenido la capacidad de anticiparse a movimientos de comunicación y sociológicos que nadie había sabido ver; es un visionario y tiene una gran capacidad de trabajo. ‘El Chringuito’ no nace como un programa de referencia, nadie creía en el producto, todo el mundo le daba una vida muy corta, aunque yo desde dentro pude ver que tenía grandes posibilidades de crecimiento. El factor número uno es Pedrerol; su apuesta por las redes sociales ha sido una fuerza motriz para posicionarnos a nivel mundial como una gran marca, que es lo que es ‘El Chiringuito’, una marca internacional, y ha sabido conducir ese crisol de grandes personalidades generando una fuerza casi sobrenatural, haciendo además que el espectador participe de modo activo.

Sobre si Mourinho o Guardiola, me niego a creer que simplemente tu seas quién eres por que han pasado determinados personajes. Y lo primero que hago es agradecer a ambos que hayan pasado por la Liga de la manera en que lo hicieron. Pero cuando echo la vista atrás, echo de menos a Ramón Mendoza, Jesús Gil, a Gaspart... el fútbol que yo entiendo necesita ese tipo de personajes.

José María García, en su época era casi un ‘Dios’. La percepción es de que ‘El Chiringuito’ ha ocupado su espacio. Con una propuesta, asumiendo el tremendo carisma de Pedrerol, más coral, pero también en un tiempo donde la competencia es feroz. Muchísimos más medios, redes sociales... ¿Pedrerol es el nuevo García?

—Es mucho más. García tenía una competencia muy reducida, había un par de diarios y un programa de tele que no daba el paso. Yo me iba a la cama escuchando a García y admito la influencia que ha tenido en el mundo del periodismo, en mí, ha sido un referente... Trabajaba con él cuando terminó en Onda Cero, viví todo aquello; no supo adaptarse a los cambios. Veo que últimamente García da mucha entrevista en las que hay mucho de engaño, la realidad era otra. No le niego a García lo que ha conseguido, tiene su lugar en la historia, pero Pedrerol pasará también a la historia, se le reconocerá su lugar, de máxima importancia en todo lo que tiene que ver con el periodismo, y también ‘El Chiringuito’, donde hay otros grandes profesionales, si bien hay quiénes, desde el púlpito del poder comunicativo niegan lo que estamos haciendo y que ellos no llevan bufanda... Con la gente hay que se cercano, quererla, y nosotros lo hacemos y deseamos que pueda volver al plató, aunque en otros medios de comunicación parece que la gente les estorba.

El ‘Sálvame’ del fútbol, ¿qué le sugiere?

—Eso me da pena. A ver, a cualquiera que saca pecho diciendo que son ellos los que dan noticias y que nosotros somos el ´Sálvame’, que se lo piensen, si quieren competir con nosotros, que ojo, cualquiera puede hacerlo, pues nos van a durar un asalto, se va a ir patas arriba. Sin olvidar que desde un punto de vista tecnológico, en ‘El Chiringuito’ se hacen las cosas muy bien.