Imagen del tanto conseguido por Álvaro Morata en la goleada de España sobre Costa Rica en su estreno en el Mundial de Qatar 2022. | DYLAN MARTINEZ

En un Mundial hasta ahora abonado para la sorpresa, que ha deparado en tan solo cuatro días de competición los sonoros batacazos de Alemania y Argentina, remontados por dos adversarios inferiores como Japón y Arabia Saudí, España no dio ningún margen al descuido, a la incertidumbre, a cualquier factor que se les escapara de su alcance ante Costa Rica, con una goleada para la historia, la mayor de la selección en este torneo (7-0) para responder a la presentación concluyente de Inglaterra, el lunes, y de Francia, el martes, en la competición.

En el valor relativo que tiene la victoria, tan sencilla, tan clara, contra un rival que demostró una inferioridad manifiesta respecto al grupo dirigido por Luis Enrique Martínez, el incontestable triunfo, de principio a fin, con un 3-0 a su favor en media hora, con un 7-0 al final, aplacó la ebullición de este Mundial, sin que Costa Rica hubiera inquietado a Unai Simón, un espectador más, protegido por Aymeric Laporte y Rodrigo Hernández, reconvertido a la defensa, sin más trabajo que algún despeje de cabeza.

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Un paso visible, necesario, de España, entre la zozobra en el que se mueve otras selecciones tan favoritas o más que ellas sobre el papel en el torneo, al menos hasta que comenzó la acción en Qatar 2022. Ni Argentina ni Lionel Messi, derrotados por Arabia Saudí, ni Alemania, doblegada contra pronóstico también por Japón una hora antes del inicio del duelo de la selección española, suman puntos tras la primera jornada. Tampoco han vencido ni Croacia, igualada por Marruecos, ni Dinamarca, empatado por Túnez, en los dos duelos a cero.

En otra perspectiva se incluyó España en su debut, a la estela de Inglaterra, demoledora con el 6-2 con el que arrolló a Irán el pasado lunes, o Francia, que reaccionó de forma rotunda al 0-1 con el que la asustó Australia, a la que finalmente goleó por 4-1, pero además con el añadido de que el equipo entrenado por Luis Enrique ni siquiera recibió ningún tanto, en el día en el que rebasó la barrera de los 100 goles a favor en la historia de los Mundiales. Sólo Brasil, Argentina, Francia, Italia y Alemania han convertido más dianas que ella en el torneo.

Otro plus para el grupo dirigido por Luis Enrique, que maneja alternativas de sobrado talento en cada sector del terreno. No jugó Álvaro Morata, su goleador. Y surgió Marco Asensio, que se estrenó en la competición con la voracidad y el acierto que lo propone en un sitio brillante en la selección. Fue el segundo gol en sus 31 partidos como internacional con España, que goleó y se incluyó al lado de Francia e Inglaterra. O por encima. Porque ninguna ganó con tanta contundencia.