Umeh. Espectacular mate del gran escolta del Menorca mientras Montañana observa la acción - Javier

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Era una cuestión de supervivencia y el Menorca sobrevivió. No cabía otra disyuntiva en este debate que ganar o ganar para evitar que saltara en pedazos el vestuario con cambios que habrían resultado inevitables, y el equipo supo encarar jugar y resolver un encuentro fundamental que cierra heridas, aunque el tramo perdido es tanto que más vale no mirar más allá del próximo cruce en el camino que se detiene en Cáceres dentro de cinco días.

El ViveMenorca despachó al Breogán de Lugo con autoridad manifiesta (91-77) en el primer, tercer y último cuarto para vivir un plácido final que fue el mejor antídoto contra la tensión y una buena recompensa para los fieles aficionados que, en un número ligeramente inferior al habitual, se congregaron en el Pavelló. La victoria, más sabrosa aún con el average favorable ante un rival que puede ser directo, clausura la alargada racha de derrotas consecutivas -6-, y tiene que ser el punto de partida necesario para que vuelvan los buenos tiempos a un equipo que nunca debió caer como lo hizo.

Antídoto contra la zona, la zona con alternativas. Eso debió pensar Paco Olmos para reactivar a su equipo y le dio resultado en un primer cuarto brillante, de acierto descomunal en ataque, en el que el baloncesto de los mahoneses recordó al de sus mejores actuaciones en la primera vuelta.

Umeh salió con el brazo cargado y sus tres primeros tres triples encontraron el aro. Caio y Turner hicieron lo mismo bajo el aro frente a Coleman y Adrien, y el Menorca, sin error en ataque puso tierra de por medio muy rápido (13-4). El cuadro local resguardaba el rebote a través de la zona y sólo Adrien, un atleta, podía rebañar balones cerca de la canasta e impedir que la diferencia se desatara más allá de los 9 puntos. El obligado tiempo muerto de Rubén Domínguez se tradujo en un parcial de 2-7 (26-22) pero un nuevo arreón del combinado menorquinista, con un Montañana protagonista atrás y arriba, elevó la ventaja a los 10 puntos al final del tramo (34-24) tras una canasta inverosímil del pívot español.

Mantuvo Olmos la defensa en zona en la reanudación y poco después Domínguez hizo lo propio. El resultado fue el que el partido se frenó porque las rotaciones, además, detuvieron la inspiración del ViveMenorca. Guzmán cometió tres faltas seguidas y Ciorciari recuperó el mando de las operaciones. Olmos pasó a individual y entre Vallmajó, que dio más ritmo a los suyos, y Adrien, de nuevo en pista se produjo un reagrupamiento en el luminoso (40-36, a 3'18 del final del cuarto). El Menorca había perdido fluidez en su juego ofensivo pero daba el tono atrás.

Un par de acciones de garra de Urko Otegi tras el tiempo muerto de Paco Olmos permitieron al Menorca cerrar la primera parte del encuentro con 9 puntos de renta (49-40). Esta vez el temible tercer cuarto para un equipo en declive no lo fue. A partir de un buen trabajo defensivo que marcó el ritmo del juego, Olmos utilizó bien los recursos ofensivos para que el Menorca noqueara a un rival que sin su 'cinco' titular en pista desciende sobremanera su rendimiento.

Umeh volvió a cargar el fusil y rompió la defensa en zona de los gallegos bien asistido por un Ciorciari colosal. Rápido, el Menorca elevó los guarismos en el luminoso (57-44). Adrien, el único con las ideas claras, se obnibuló con un empujón absurdo a Diego Sánchez que le costó la antideportiva y le sacó prácticamente del partido. Algo similar le había sucedido a Turner, cometiendo fallo tras fallo. Su entrenador le sentó pese al enfado ostensible del jugador para devolverlo a pista minutos después ya más calmado. El Menorca se fue a los 16 puntos (64-48) a 2 minutos del final del tramo con Turner rompiendo la zona en el poste bajo y ya no hubo respuesta de Breogán (71-57 al final del cuarto).

Olmos había decidido recuperar a Caio Torres tras mantenerlo en el banco desde el primer cuarto. Y la decisión le salió perfecta. Sin Adrien, ya eliminado, y con Coleman apagado, el pívot brasileño fue el amo, convirtiendo 10 puntos.

El ViveMenorca consumió los minutos sin agobios y una nueva incursión en la zona hasta concretar un triunfo imprescindible, con el magnífico aditivo del average que trae calma y debe retornar al equipo al camino del que nunca debió salir.