0

Tómese el partido de ayer como una terapia de recuperación, un ejercicio sencillito para elevar nota. No más. Aún jugando alejado de sus reales posibilidades, el ViveMenorca halló oposición para despachar un trámite muy desequilibrado (97-76). En todo caso el triunfo suma en la clasificación para salvaguardar la cuarta plaza, recupera un pedacito de autoestima pero el peaje a pagar resulta cruel con la inoportuna lesión de Ciorciari que se fracturó el tobillo y puede haber dicho adiós a la temporada.La afición, sensible y sensibilizada, respondió mejor de lo esperado, gracias en parte a la buena labor del club que regaló entradas en colegios y ayuntamientos de la Isla. Así el ambiente estuvo correcto, por encima del espectáculo que no lo fue tanto.El Instituto Fertilidad Clínicas Rincón fue cualquier cosa menos un rival fértil. Saboteado por las ausencias de los que son, con mucha diferencia, sus dos mejores hombres –ambos en la pintura– Lima y Sinanovic, los jóvenes malagueños hicieron cuanto pudieron para evitar que quedara una imagen de equipo menor. Pero no lo consiguieron. No podían conseguirlo.Entre Umeh, penetrando como si entrara en la cocina de su propia casa, y Urko Otegi, ambicioso e insuperable en el poste bajo, el Menorca puso las cosas en su sitio a las primeras de cambio. El Clínicas Rincón amontonaba pérdidas de balón, y concedía segundas opciones a un Menorca muy superior en el rebote por razones obvias. Ni Navas ni Lorenzo están todavía para competir con Otegi, Caio o Victor, que pasó por la pintura en varios momentos, y muchísimo menos Malick, muy pero que muy verde lo mismo que un gigante que apareció en el tercer cuarto, Mickosic, por encima de los 2,20. Sólo el talentoso base Carlos Cobos podía penetrar en alguna ocasión en territorio mahonés (16-7 a 5'21).Los malagueños no se descomponían, sin embargo, y como quiera que el Menorca no está para lanzar cohetes el cuarto se detenía en 22-16.Ya con muchas rotaciones en cancha decretadas tanto por Olmos como por Orioles, el comienzo del segundo acto fue desesperante. Apenas dos canastas, una por bando, en casi cuatro minutos. A partir de ahí apareció Marc Fernández para robar, pasar y anotar hasta 11 puntos que llevaron a su equipo a la máxima ventaja (40-25). Algunos pitos en la grada por errores de Diego Sánchez y Turner y un tiempo muerto de Aurioles permitieron un leve achuchón de los malagueños de la mano de Navajas y Zamora para llegar al ecuador con un marcador más que digno (42-32) considerando la batalla tan desequilibrada en los postes (21 rebotes para el Menorca y 10 para Clínicas Rincón) o las 12 pérdidas de los locales frente a las 6 del rival.Como era previsible el partido quedó definitivamente resuelto en un tercer cuarto en el que la inercia y el ritmo ofensivo –que no defensivo– del Menorca hicieron el resto. Lo más destacado negativamente fue la lesión de Ciorciari en un giro traumático de su tobillo.El canto del cisne del Clínicas Rincón sobrevino en los cuatro primeros minutos con un parcial de 3-9 que contrajo el marcador (45-41). Pero apareció la garra de Otegi y un par de triples de Umeh añadidos a la diferencia sideral entre unos pívots y otros para colocar un parcial de 11-0 que lo dejó todo listo (56-41). Los malagueños lo intentaron con una defensa en zona que esta vez no hizo daño y el ViveMenora, cómodamente, se fue 20 arriba (67-47 y 72-52 al final del cuarto).Una técnica a Aurioles al inicio del último supuso cuatro tiros libres anotados para Marc Fernández que ampliaron la ventaja mientras el Clínicas Rincón buscó maquillarla abusando desde la línea de 6,75. La ovación más sonora fue para el joven Iván Llull que anotó en sus 4 minutos en pista, y el Menorca mantuvo la renta al final (97-76).

Olmos: "Hemos recuperado la energía y la intensidad"
El entrenador del ViveMenorca, Paco Olmos, visiblemente satisfecho por la victoria, comentó al término del partido que fue un choque "en el que hemos recuperado la energía y la intensidad del juego. Hemos sido bastante fieles a nuestro patrón con una defensa importante contra un equipo muy difícil de defender por los espacios que genera".

El técnico valenciano además salió satisfecho del trabajo que realizaron sus hombres durante buena parte del choque. "Hemos tenido buena intensidad y buena concentración. Hemos tenido un ritmo excelente de ataque. Si queremos rearmarnos y recuperar nuestro baloncesto, tiene que ser defensa y salida", señaló. En contraposición, como aspectos a mejorar destacó que "hemos tenido pérdidas de riesgo que intentaremos ir bajando poco a poco aunque nuestro ataque estático ha ido de menos a más". Por último Olmos afirmó que "hoy es un pasito adelante" pero sin tiempo para celebrar la victoria, "ahora lo que tenemos que hacer es recuperarnos y saber que en tres días tenemos un partido de altísimo nivel ante uno de los líderes de la Liga -el Melilla-".

Respecto al grave contratiempo por la lesión de Ciorciari, Olmos no quiso pronunciarse hasta conocer el alcance de la misma, aunque sí dijo que "no pinta bien".

El entrenador del Instituto Fertilidad Clínicas Rincón por su parte, Paco Aurioles, comentó que "venir aquí hoy -por ayer- con las bajas que teníamos no era una empresa fácil". A pesar de ello, el técnico andaluz reconoció que en "la primera parte más o menos hemos estado dentro del partido incluso en el tercer cuarto nos hemos puesto a cuatro pero a partir de la lesión de Ciorciari, con un balance de nueve a cero, nos hemos ido del partido".

El entrenador del filial de Unicaja además subrayó que "el ViveMenorca ha sido muy superior en la segunda parte", lo que les dejó sin argumentos y sin "opciones de competir en el resultado". (G.O.)