Gavà. El Sporting desperdició una ocasión que parecía propicia para dar un paso casi definitivo - Photodeporte

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Es cierto que el Sporting Mahonés sólo ha sufrido dos derrotas en la segunda vuelta, pero la del domingo ante el Gavà ha llegado en el peor momento posible. Con siete partidos aún por jugarse, el grupo de Joan Esteva, con 37 puntos, aventaja en seis al Espanyol B, que ocupa el puesto de promoción, y en ocho al Vilajoiosa, que marca los puestos de descenso.

Lo peor, sin embargo, no es la situación en la que queda el equipo en la clasificación sino el calendario que le resta hasta final de temporada, donde debe enfrentarse a cuatro equipos inmersos en la lucha por el play-off -Dénia, Sant Andreu, Alcoiano y Mallorca B- y a tres de su 'liga' -Sabadell, UD Logroñés y Atlètica Gramenet-. De haber ganado en La Bóbila, donde hizo méritos para lograrlo, contaría con 40 puntos y tendría la permanencia al alcance de la mano. Ahora deberá sumar ocho puntos de aquí a final de temporada para llegar a los 45 y no pasar apuros para salvar la categoría.

Esa cifra fue la que logró el Dénia, próximo rival de los isleños, la temporada pasada y le valió para lograr la salvación. El Terrassa, con 42, disputó el play off por la permanencia, mientras que el Alzira, con 41, fue el primero de los cuatro equipos que perdieron la categoría.

El conjunto blanquiazul ya ha demostrado este año que es capaz de competir y sumar los tres puntos contra cualquier rival, lo que deberá corroborar en la recta final del campeonato si quiere permanecer en la categoría de bronce una campaña más.

De aquí a final de temporada, los de Esteva deben disputar cuatro encuentros en el Municipal y tres lejos de la Isla. Dénia en casa y Sant Andreu fuera son los dos próximos compromisos del equipo, ante los que deberá mostrar su mejor versión si quiere sacar algo positivo y acercarse cuanto antes a los 45 puntos.

Los últimos resultados cosechados ante equipos de la parte alta de la tabla, caso de Barcelona Atlètic o Benidorm, hacen presagiar que el equipo está en condición de puntuar ante los 'gallitos' de la liga a los que todavía tiene que medirse, mientras que los enfrentamientos ante rivales directos presentan más dudas tras los tropiezos ante equipos de similar condición en la tabla como son el Badalona o el Gavà.

En el mismo tramo del calendario que le aguarda hasta final de temporada en la primera vuelta, el equipo fue capaz de sumar tan sólo siete puntos de veintiún posibles, todos ellos en casa, fruto de dos victorias frente al Sant Andreu y la Atlética Gramenet y un empate ante el UD Logroñés. Las cuatro salidas frente a los equipos que todavía deben visitar el Municipal, se saldaron con derrota.

Para el partido del domingo, Joan Esteva recupera a Raúl Capó y Sergio Martínez tras cumplir un partido de sanción y deberá esperar a ver la evolución de Moso, Jeroni y Trujillo. En caso de no estar recuperado el aragonés, que hoy tiene previsto visitar al doctor Nando Salom, Eloy volvería a defender la portería. El meta ilerdense seguirá hoy con el tratamiento en Barcelona de su dolencia en la rodilla y el jueves se reincorporará a los entrenamientos. El que no podrá jugar seguro es Miquel Capó al ser expulsado frente al Gavà.

Mario: "Tuve la confianza"

Mario Mora rompió el domingo en Gavà una mala racha que se prolongaba desde la pasada temporada. El delantero onubense se reencontró con el gol y a punto estuvo de dar un punto al equipo. "En ese momento había mucha responsabilidad pero tuve la confianza de tirar el penalti y creía que iba a valer la pena. Tuve la oportunidad de abrir una brecha que se alargaba desde el play off de la temporada pasada y volver a ver puerta", señala.

El atacante espera que éste sea el primero de más goles hasta final de temporada para ayudar al equipo a lograr la permanencia cuanto antes. "Este año he tenido mala suerte entre lesiones y que me ha costado entrar en el equipo pero voy a seguir trabajando hasta el final para ayudar", destaca.

Mario reconoce que en Gavà "logramos lo más difícil que era empatar y luego fue una lástima al final el segundo gol", aunque ahora sólo piensa en el próximo rival, el Dénia, "un buen equipo, complicado de batir pero que aquí es difícil que nos gane".