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Se repitió la historia. El Valeriano Allés Menorca volvió a perder en la final de la Copa de la Reina ante el CAV Murcia 2005, su rival maldito, como ya sucediera hace dos años en Ciutadella, y se quedó de nuevo a las puertas del título y bañado en lágrimas de plata y sin consuelo por el título que se escapó. Aunque esta vez, a diferencia de aquella ocasión, el equipo estuvo un punto por encima de su rival, al que plantó cara en todo momento y acarició el éxito en el quinto y definitivo set con 13-12 a su favor, pero dos decisiones arbitrales y como se suele decir, la suerte del campeón, hicieron que el trofeo viajará por quinto año consecutivo a tierras murcianas.

Las ciutadellencas llegaban a la cita como líderes de la Superliga y claras aspirantes ante un CAV Murcia 2005, campeón en las últimas cuatro ediciones, reforzado con de Milagros Collar y Patricia Aranda para la ocasión, y que había ido creciendo a lo largo de la competición. Era la final soñada, por lo que el mejor partido posible estaba servido.
Los primeros compases fueron de tanteo por parte de ambos conjuntos aunque con una inspirada Vita Prychepa, las insulares tomaron las primeras ventajas (7-4, 11-7 y 14-8), lo que obligó al técnico visitante, Venancio Costa, a parar el choque para tratar de invertir la situación. Pero el Valeriano se había citado con la historia y Janine Sandell lo tenía claro, poniendo la máxima ventaja en el electrónico (18-11).

Las murcianas, con Priscila Rivera a la cabeza, reaccionaron con tres puntos consecutivos (20-17), interrumpiendo el juego Chema Rodríguez. Ante la posibilidad de hacerse con el primer set, a las de Ciutadella les entró vértigo, lo que aprovechó el Murcia para acercarse en el luminoso (22-21). Pero dos remates de Sandell y un error de Joselyna Rodríguez dieron el primer set a las de Ciutadella (25-21).

El Murcia, consciente de que debía jugar mejor que ante Cantabria y Universidad de Burgos para revalidar el título, no se encontraba a gusto sobre la pista, dependiendo en exceso del acierto de Rivera. Pese a ello, mejoró en la segunda manga y tras un inicio dubitativo tomó las riendas del encuentro (4-6), favorecida también por varios errores de las bermellonas en el saque.

El Valeriano, que jugaba en 'casa' dado el apoyo de la afición, había perdido la concentración, lo que Rodríguez trató de arreglar solicitando un tiempo muerto (6-10). Surtió efecto y la reacción no se hizo esperar, logrando un parcial de 10-5 para tomar la delantera (16-15). A partir de ese momento, intercambio de golpes, con un parcial de 0-4 a lo que contestaron de igual forma las menorquinas para retomar la ventaja (20-19). Pero las murcianas jugaron mejor los últimos puntos y nivelaron la final (22-25).

El partido volvía a empezar y la tercera manga se presagiaba clave para el devenir del encuentro. Los dos equipos lo sabían y los puntos se sucedían aunque sin permitirse coger ventajas considerables, la mayor, 8-5 para las de Ciutadella, Pero un parcial de 2-7 metió a las de Costa de nuevo en la pomada (10-12).

El envite ganó en emoción y en puntos espectaculares, entrando en una fase decisiva, ya que el ganador saldría muy reforzado para afrontar el cuarto capítulo. El Murcia tomó una ligera ventaja gracias a un punto y una amonestación del técnico rival (18-20), y tras igualar las insulares, Rivera –autora de 25 puntos– lideró de nuevo a las suyas para cerrar el set (21-25).

El equipo ciutadellenc no tenía margen de error, por lo que salió decidido y con una gran Atherstone puso rápidamente tierra de por medio (5-1). Pero la precipitación se apoderó de las bermellonas y varios errores permitieron al Murcia seguir en el partido (7-7). Un nuevo parcial de 5-1, con un bloqueo excepcional de Correa incluido, reportó cierta tranquilidad a los aficionados desplazados, que no cesaron de animar durante todo el choque (12-8). Pero las imprecisiones volvieron al juego bermellón y dieron vida otra vez a su rival (13-14). Un tercer parcial, en este caso de 9-2, puso las cosas muy favorables para forzar el quinto set (22-16). Prychepa, unos dobles del Murcia y un error de Rivera mandaron el envite 'tie-break' (25-17).

El partido no se podía dilucidar de otra manera y de nuevo en la última manga la igualdad fue la nota dominante. Las murcianas se pusieron dos arriba (1-3), misma ventaja de la que dispusieron las menorquinas (8-6). Pero el oficio y el saber estar de las de Costa salió a relucir y con un parcial de 2-6 dieron la vuelta al choque (10-12). De nuevo alternancia en el marcador y con un error de Rivera el Valeriano se ponía en ventaja (13-12). Dos puntos del Murcia le dieron la primera pelota de partido, que salvó el Valeriano, sin poder hacer lo mismo con la segunda, tras una rigurosa decisión arbitral que señaló falta al considerar que una jugadora bermellona había tocado la red (14-16). El Valeriano rozó el éxito, pero su bestia negra en esta competición –le ha eliminado en sus tres participaciones– volvió a dejarle con la miel en los labios.