Rita y Martínez durante la primera jornada del Mundial disputado en aguas de Florida.

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Las posibilidades de la menorquina Júlia Rita de ser olímpica en la prueba de clase Nacra 17 en los JJOO de Río de Janeiro a priori se han reducido después de la disputa de la primera de las tres calificatorias para el evento, el Mundial celebrado en aguas de Clearwater, Florida, terminado el domingo y en el que Rita y su patrón en el Movistar, el gipuzkoano Iker Martínez, quedaron sin margen para poder navegar en mitad de la competición, producto de un abordaje sufrido en la cuarta manga de la segunda jornada –el pasado jueves–, que dejó al vasco lastimado en una rodilla, y que por el momento le mantiene hospitalizado.

Con todo, tanto Rita como Martínez confían en que, dada la singular coyuntura, la Federación Española convenga a rebajar el valor de la puntuación de la prueba norteamericana (recordar que la dupla Martínez-Rita compite por la plaza olímpica con la pareja formada por el gallego Fernando Echávarri y la canaria Tara Pacheco; el Mundial, y las otras dos pruebas que devienen, declinarán la balanza) o incluso no descartarían que fuera directamente anulada.
«El asunto ahora depende de temas burocráticos, debemos esperar a ver que se decide», valoró ayer Rita, todavía al otro lado del charco.

El desarrollo y desenlace del Mundial ha resaltado como un golpe en todos los sentidos para Rita (que también arrastra alguna molestia en la pierna a consecuencia del incidente; ya tuvo una preparación condicionada por su lesión en un codo) y Martínez, más considerando que el inicio no pudo ser más evocador, con un tercer lugar provisional al término de la jornada inaugural. De este modo, Echávarri y Pacheco, que finalizaron el Mundial en décimo tercer lugar, cobran, a falta de que se resuelva la reclamación de Rita y Martínez, teórica ventaja respecto a la menorquina y el vasco, que así acudirían a las otras dos cribas, el Trofeo Princesa Sofía de Palma y la Copa del Mundo de Hyère, ambas a celebrar el próximo mes de abril, con una cuota de obligación mucho mayor.
podio

El podio en Nacra 17 en el Mundial de Florida lo acaparó en su primer escalón la pareja francesa Billy Besson-Marie Riou (oro), flanqueada por los daneses Allan Norregaard-Annette Andreasen (plata) y los italianos Vittorio Bissaro-Silvia Sicouri (bronce), una clasificación que en nada influye sobre los objetivos de Júlia Rita, totalmente dependiente de la 'intracompetición' que se distingue su lucha con Echávarri y Pacheco para lograr plaza en Río y convertir a su familia en la primera de la historia del deporte menorquín en situar dos de sus miembros en unos