Para un luchador como Frank Muñoz es prácticamente imposible estar sin competir en los cuadriláteros, cuando has sido incluso campeón del mundo de Superkombat el año 2013. Pese a que el púgil ciutadellenc residente en Amsterdam anunció en verano del 2019– medio año de estallar la pandemia global de la covid-19–, su retirada del mundo profesional del kickboxing y las artes marciales mixtas, estos pasados días, Muñoz ha vuelto al ruedo en Holanda y de qué manera. La Pantera de Menorca volvió a competir en la capital ‘orange’ en la modalidad de Grappling; fue en el torneo llamado Industrias Ámsterdam, en categoría 95kg, donde el menorquín se colgó la medalla de oro en las dos categorías. Primero tres luchas en GI y con tres victorias y después sin GI Grappling y con tres triunfos más. Por tanto dos medallas de oro que dejaron «muy contento» a Muñoz, como reconocía ayer a este diario.

Y es que el propio Frank Muñoz, graduado en Gestión Deportiva y Negocios por la Universidad de Amsterdam, recordaba ayer que en Grappling, «hacía dos años que no competía, desde los inicios de la pandemia», haciéndolo ya en plan ‘amateur’. «Ahora ya lo hago para mí mismo, me gusta sentir las sensaciones de competir», asevera Muñoz, que «seguramente volveré a competir pero máximo tres veces al año y solo Grappling o Brazilian Jiujitsu», señalaba, feliz por el fin de semana pasado. «De vuelta a sentir esas mariposas en el estómago antes de competir y muy contento no solo por las victorias sino porque vuelvo a disfrutar superándome a mí mismo y esos miedos interiores, en estas nuevas disciplinas de lucha en las que me queda mucho por aprender. Lo bueno, que ahora lucho con mis propios términos sin presión alguna».