Florit, ejecutando uno de sus saltos en los Estados Unidos.

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Que cada vez que compite en un evento mundial y casi siempre como único saltador español, Joan Florit ‘Fly’ debe dar el 110 por ciento para agradar y convencer a los jueces internacionales ya lo sabe de hace tiempo el ciutadellenc. Forma parte de venir de un país, de momento, con poca cultura en los saltos ‘dodsing’. Sin embargo, Florit, harto de las injusticias deportivas que le han ido acompañando desde que compite en el Circuito Mundial­ de esta espectacular especialidad – donde ya se ha hecho un nombre pese a las innumerables dificultades también para ejercitarse dignamente–, ha decidido alzar la voz ante la Federación Internacional (IDF), tras el último ‘robo’ al que fue sometido en el prestigioso Austin Texas 2022 de Estados Unidos, prueba clasificatoria para el próximo Mundial.

En la primera ronda del evento de los EEUU Florit finalizaba en el puesto 12, una posición que tras ver las repeticiones, ya no terminó de entender ni compartir el ciutadellenc. Y en la segunda ronda, Florit era el 11, quedándose finalmente a un solo puesto de la Fase Final de Texas que debía darle el pase, un año más, el Mundial 2022 de Oslo, en Noruega. «Pero aquí ya sí me indigné con la puntuación, con los deportistas que habían pasado ronda y con todo lo que se pudiera considerar competición», relataba, de regreso a Menorca, para «Es Diari». Si bien el menorquín reconocía que tras ver el comienzo del campeonato, decidió no arriesgar, «ya que lo que vi no fueron saltos tampoco muy espectaculares. Además, era muy consciente que yo llegaba con pocas expectativas en esta ocasión, sin apenas haber entrenado», relataba Florit, desconocedor del potencial de los norteamericanos.

Quejas al organismo más alto

Las quejas del menorquín, subrayaba él mismo a este diario, «no van hacia los deportistas sino a la federación internacional. Ellos deciden los jueces y quienes se encargan de que todo vaya como toca en teoría. Por este motivo no puede ser que el jueves pongan a los tres ‘influencers’ de turno o al alcalde del pueblo», lamentaba, ‘Fly’. De hecho, «cualquier persona puede ver que algo no funciona y eso destroza el deporte».

Siguiendo con su crítica y ya como hombre especializado en la materia, Florit exclamaba que es «normal que la gente busque vídeos y vea auténticas animaladas y no se lo tome seriamente, puesto que al final, es lo que pasa. Gente que salta sin estilo, cae de forma desastrosa y al final, si tiene más de 100k seguidores en Instagram o donde sea, siempre quedará en buena posición. Incluso hay buenos saltadores que cada vez caen peor y siguen obteniendo grandes puntuaciones», critica Florit, sin olvidar que «por el simple hecho de ser americanos, dieron pase a dos personas y como al que la federación quería colocar no quedó lo suficientemente arriba, le dieron un pase aparte. Así, la IDF logra poner a tres americanos en Oslo. Todo demostró el negocio de detrás de estas competiciones».

Ahora Florit, muy ‘quemado’, está pendiente de hablar con la IDF y transmitirle su opinión «y que si sigue así, no seguiré. Como deportista me gusta promover una actividad sana y segura y siempre que voy a saltar lo intento mostrar», lanza, dudando de si acude a Finlandia a sumar puntos.