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El Valeriano Allés Menorca vuelve a citarse con la historia. El grupo de Chema Rodríguez tiene la oportunidad de alcanzar esta tarde, en su segunda participación, los cuartos de final de la CEV Cup aunque para ello deberá superar de nuevo al campeón alemán, el Rote Raben, que a buen seguro que ante su afición ofrecerá una imagen muy distinta a la mostrada en el partido de ida (3-0).

La expedición menorquina, que llegó ayer por la tarde a Vilsbiburg tras hacer escala en Palma y recorrer en autobús los escasos 70 kilómetros que la separan de Múnich, se ejercitó por espacio de 90 minutos en el escenario del partido y esta mañana volverá a hacerlo para terminar de preparar el trascendental encuentro.

Las de Ciutadella, que han empezado el año de forma brillante con las victorias sobre el cuadro teutón y el Jamper Aguere, deberán volver a doblegar al conjunto del argentino Guillermo Gallardo o en su defecto imponerse en el set de oro para seguir adelante en una competición en la que han depositado muchas esperanzas. Aunque el entrenador bermellón, Chema Rodríguez, que tiene a todas las jugadoras disponibles a excepción de la lesionada Helia González y de Kylie Atherstone, que llegará el miércoles a la Isla, avisa de que el partido de esta tarde se parecerá poco al del pasado jueves. "Nos van a apretar mucho desde el saque y, con su público, querrán mejorar la imagen. Se lo juegan todo a una carta y me espero un equipo agresivo y bien plantado", advierte el manchego, que al mismo tiempo afirma que "no especularemos con el resultado, vamos a ir a por la victoria desde el principio".

El preparador añade que la clave residirá a buen seguro en "ser capaces de desarrollar nuestro juego, si sacamos bien nos encontramos cómodos pero si no lo hacemos, lo pasamos mal".

Sobre la presión ambiental que les aguarda en el Vilstalhalle, Rodríguez insiste en que "estamos preparados, somos profesionales y aunque es una afición caliente y que anima durante todo el partido, no debe afectarnos".

Pendientes de korobkova
La opuesta rusa Natalia Korobkova, que ya se perdió el encuentro de ida por lesión, es la gran duda en las alemanas y en caso de no recuperarse a tiempo, que es lo más probable, obligará al técnico argentino a reestructurar el equipo al mismo tiempo que le impedirá contar con una jugadora clave en su esquema.

"La presión la tienen ellas"
La capitana del equipo, Tico González, no se fía del rival y asegura que "es difícil que vuelvan a jugar tan mal", lo que unido a que "es un pabellón difícil" y que "hay que ganar porque no vale el average", convierten el envite en "un partido complicado".

Lo que sí tiene claro la granadina es que "la presión la tienen ellas, nosotras estamos ilusionadas con pasar la eliminatoria aunque también sabemos que podemos llegar al set de oro, que es una lotería". Para evitarlo, la mejor receta es "seguir explotando sus puntos débiles, forzándoles con el saque e intentar mantener el orden táctico. También habrá que ver que plantean ellas". Por último reconoce que "pasar, psicológicamente nos vendría muy bien y nos permitiría centrarnos en Liga y Copa".